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EL SISTEMA VERBAL DEL ESPAÑOL

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La conjugación españo­la presenta formas simples y formas compuestas (construidas mediante el verbo auxiliar "haber" seguido del participio pasado del verbo conjuga­do fijado en la forma del masculino singular: He amado, has partido, hemos temido).

TIEMPOS DE INDICATIVO:

Tiempos absolutos y tiempos relativos: como tiempos absolutos, es decir, medidos desde el "ahora" que es el momento de la enunciación, el español posee las siguientes formas verbales:

Presente: (simultaneidad con el "ahora"). Cantoclip_image002

Pretérito perfecto simple: (anterioridad) canté

Futuro simple: (posterioridad) cantaré

Pretérito perfecto compuesto: (anterioridad) he cantado.

Los tiempos relativos son aquellos cuyo punto de referencia es otro momento distinto al de la enunciación. Las restantes formas verbales son relativas:

Pretérito imperfecto: (simultáneo a un momento pasado) cantaba.

Pretérito pluscuamperfecto: (pasado del pasado) había cantado.

Pretérito anterior: (pasado del pasado) hube cantado (en desuso).

Futuro anterior: (pasado del futuro) habré cantado.

Condicional simple: (futuro del pasado) cantaría.

Condicional compuesto: (pasado del futuro del pasado) Habría cantado.

EL PRESENTE: Mediante el presente, el hablante indica que la acción o proceso posee simultaneidad con el momento de la enunciación. El presente verbal no coincide con el presente cronológico sino que abarca un lapso de tiempo mucho más amplio; es, como el resto de los tiempos verbales, un tiempo subjetivo y comprende cualquier período de tiempo que el hablante sienta relacionado con el yo-ahora:

Lo juro; este año estudio poco. Este siglo tiene algo de especial.

Valores del presente: según su significación, deducible del contexto, podemos distinguir di­versos usos o valores del presente:

El presente instantáneo o puntual: supone la coincidencia exacta con el momento de la enun­ciación. Se da sólo con un tipo de verbos que realizan al enunciarla la acción que expresan: Lo juro, lo prometo, os declaro marido y mujer, te feli­cito por tu ascenso.

El presente actual indica que la acción está teniendo lugar en el momento del discurso, sin prejuzgar su duración anterior o posterior. Es el uso más común del presente: Te amo. Tenemos frío. Escribo una carta. Preparo la comida.

El presente habitual indica acciones reite­radas que se vienen realizando y que posiblemen­te se seguirán realizando después del momento del discurso, aunque ninguna de ellas coincida exactamente con éste: Por las mañanas doy un paseo. En este cine pasan buenas películas. Me corto el pelo en esta peluquería.

El presente atemporal no vincula la acción a ningún momento crono­lógico concreto, sino que refleja hechos universalmente válidos. Se deno­mina también presente gnómico por ser propio de refranes. Es el presente del discurso científi­co, de las afirmaciones generales: Dos por dos son cuatro. Los planetas describen órbitas elípticas. Más vale pájaro en la mano….

Usos trasladados: Los valores anteriores del presente se denominan rectos, es decir, son los usos del presente con valor de presente. Cuando el presente se utiliza para sustituir a otras formas verbales se considera que sufre una tras­lación. En sus usos trasladados el presente puede sustituir con diversos matices al pretéri­to, al futuro y al imperativo.

El presente histórico refiere un hecho pasado presentándolo como actual: Colón descubre América en 1492. Ayer voy al instituto y me encuentro con que no hay clase.

El presente con valor de futuro transmite la idea de una acción inminente o sentida psico­lógicamente como próxima: Mañana me examino. Las próximas vacaciones me voy a Francia.

El presente de mandato sustituye con fre­cuencia al imperativo o al subjuntivo de manda­to: Toma tu chaqueta y te vas. Aquí se pro­duce una neutralización de la modalidad (se anula la diferencia entre indicativo e imperativo), a la vez que tiene también una cierta proyección en el futuro.

PRETÉRITO PERFECTO SIMPLE Y PRETÉRITO IMPERFECTO: estas dos formas coinciden en cuanto a la categoría tiempo, pero se oponen en cuanto al aspecto: el perfecto simple presenta la acción como terminada (aspecto perfectivo), el imperfecto presenta la acción en su transcurso, sin atender a su térmi­no. Además el perfecto simple es un tiempo absoluto y el imperfecto es un tiempo relativo que indica acción simultánea a otra pasada.

Valores del imperfecto:

El imperfecto de cortesía tiene valor de pre­sente. El hablante siente demasiado directa la expresión en presente y la sustituye por el imper­fecto: ¿Qué deseaba Usted? Pues quería una camisa.

El imperfecto de conato tiene valor de futuro inminente: No se moleste, ya me iba.

El imperfecto de contrariedad atenúa también la contundencia del presente: Ahora que estaba yo tan contento, me das esa noticia.

El imperfecto "lúdico" pertenece al lenguaje infantil, es usado para situar acontecimientos ficticios en el universo del juego: Entonces, yo era el ladrón y ustedes eran los policías.

FUTURO SIMPLE: indica posterioridad respecto al momento actual y tiene un aspecto imperfectivo porque da el hecho como no acabado: Mañana iré a tu casa.

El carácter de tiempo no realizado posibi­lita una serie de usos en los que el contenido del verbo aparece no como real sino como virtual o irreal, lo que acerca esta forma a los valores modales del subjuntivo o del imperativo.

El futuro de probabilidad expresa la suposición, conjetura de una acción presente: Ahora ten­drá unos veinte años. Eso costará un dineral.

El futuro de mandato tiene el mismo valor que el imperativo: No matarás. Escribirás cien veces esta frase. El futuro con este valor se utili­za habitualmente en los textos jurídicos y administrativos.

El fututo de cortesía o distanciamiento se uti­liza para evitar el carácter directo del presen­te en determinados giros: ¿Querrá usted abrir la puerta? ¿Podrá usted darme fuego?

Futuro con valor concesivo: Será listo, pero no estudia. Aunque es listo no estudia.

EL CONDICIONAL SIMPLE: Está estrechamente relacionado con el futuro simple. Indica también posterioridad de la acción (futu­ro) pero con respecto a un punto de referencia pasado, es decir, es un tiempo relativo, es el "futuro del pasado": Afirmó que acabaría mañana.

Este tiempo se denomina condicional por aparecer en la apódosis (proposición principal) de las ora­ciones que tienen este sentido: Si tuviera dinero te lo de­jaría. Si dijeras la verdad te creería.

En las oraciones subordinadas condicionales no tiene valor de futuro del pasado, sino de futuro hipotético.

Al igual que el futuro presenta ciertos valores modales como son:

Condicional de probabilidad: en el pasado, fren­te a la probabilidad en el presente que se ex­presa con el futuro: Entonces tendría veinte años. Eso costaría un dineral.

Condicional de cortesía: ¿Querría usted abrir la puerta? ¿Podría usted darme fuego?

Condicional con valor concesivo (en el pasado): Sería listo pero no estudiaba.

Condicional de rumor: Se utiliza en el lenguaje periodístico y de los medios de comunicación, en lugar de decir: Se cree que las víctimas de la catástrofe ascienden a doscientas, se dice: Las víctimas de la catástrofe ascenderían a doscientas. Con ello se busca una economía de medios lingüísticos a la vez que se aprovecha el carácter hipotético del condicional para expre­sar que no se asume ni se deja de asumir lo enunciado; simplemente se transmite el testimo­nio de otro.

EL PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO: como el resto de las formas compuestas tiene aspecto perfectivo (porque el participio que forma parte de su conjugación tiene aspecto perfectivo). Al igual que el pretérito perfecto simple indica acción realizada y acabada que mantiene cierta relación con el presente. En esto se diferencia del perfecto simple que expresa una acción desvinculada del momento del discurso. Debido a ello, el perfecto compuesto se utiliza para referir acciones si­tuadas en un pasado reciente, cuyos efectos tienen todavía vigencia: ¿Qué has comido hoy? Has cerrado la llave. Cuando la acción es lejana en el pasado el uso del pretérito perfecto compuesto indica vinculación afectiva con el presente, pese al tiempo transcurrido: Mi padre ha muerto hace tres años. Mi padre murió hace tres años.

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO Y PRETÉRITO ANTERIOR: ambos tiempos son relativos e indican una acción anterior a otra acción pasada. El pretérito ante­rior, claramente en desuso, señala una ac­ción inmediatamente anterior a otra acción tam­bién pasada: Cuando hube cantado me marché. Mientras que el pluscuamperfecto no prejuzga el tiempo transcurrido: Cuando había cantado me marché.

FUTURO COMPUESTO O PERFECTO: es un tiempo relativo. Expresa una acción anterior a un punto de refe­rencia también futuro: Tú vendrás y ya me habré ido. Es por tanto un pasado del futuro.

Tiene además como el futuro simple, un valor modal de probabilidad de que haya sucedido una acción en el pasado: ¿Habrán estudiado los alumnos?

CONDICIONAL COMPUESTO: Al igual que el futuro com­puesto es un tiempo relativo que expresa tiempo futuro y aspecto perfectivo. Indica una acción futura respecto de un pasado y anterior con respecto al condicional simple o a otro momento posterior. Dijo que me traería el traje el sábado porque ya lo habría cosido. Me dijo que cuando llegaras ya habría terminado el cuadro. Al igual que el condicional simple aparece también en la principal de las oraciones subor­dinadas condicionales: Si ayer hubiera tenido dinero te lo habría dejado (condición en el pasado).

TIEMPOS DEL SUBJUNTIVO: Su carácter atemporal

Frente al indicativo que es el modo de lo real, el subjuntivo es el modo de lo irreal, de lo virtual. Los llamados tiempos del subjuntivo no sitúan la acción en un momento concreto del eje temporal. En este sentido no son verdaderos tiempos. Su valor temporal es tan borroso que en la mayoría de los casos pueden referirse indis­tintamente a aconteci­mientos pensados como pasa­dos, como presentes o como futuros. Todos los tiempos del subjuntivo son tiempos relativos.

El PRESENTE de subjuntivo puede designar acción presente o futura: Lo que hagas ahora es asunto tuyo. Lo que hagas mañana es asunto tuyo. Ojalá apruebe en Junio.

Los tiempos del PRETÉRITO, simples o com­puestos, pueden referirse al pasado, al presente o al futuro:

PRETÉRITO IMPERFECTO: No creo que ahora me dijera la verdad (presente). Ojalá aprobase en Junio (futuro). No creo que ayer me dijera la verdad (pasado). Pretérito perfecto: Entrégame lo que hayas hecho (pasado). Mañana entregarás lo que hayas hecho (futuro).

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO: Si ayer hubiera terminado me habría ido al cine (pasado con respecto al pasado). Si ahora hubiera terminado me iría al cine (pasado). Si mañana hubiera terminado me iría al cine (futuro).

Los tiempos de FUTURO, tanto el simple "CANTARE" como el perfecto "HUBIERE CANTADO" son formas que están claramente en desuso, sólo se emplean en el lenguaje jurídico-administrativo y en frases hechas: Quien contraviniere esta disposición será sancionado. Donde fueres haz lo que vieres.

Como puede verse en los casos anteriores el valor temporal del subjuntivo lo marca el con­texto y no los "tiempos" de subjuntivo, por ello la selección de una u otra forma viene dada por exigencias contex­tuales unas veces: Dudo que tengas razón. No creo que venga esta noche y otras por la intencionali­dad del hablante que desee transmitir uno u otro matiz, por ejemplo el grado de probabilidad que el hablante atribu­ye a la realización de la acción: Ojalá apruebe (más probable). Ojala aprobase (menos probable). Ojalá esté aquí (puede que esté). Ojalá estuviese aquí (sé que no está).

EL IMPERATIVO

El modo imperativo se caracteriza por su función exclusivamente apelativa. Su uso está restringido al mandato y sólo posee formas afir­mativas de segunda persona: CANTA, CANTAD. En los restantes casos (ora­ciones negativas, tratamien­to de respeto y una persona del plural) toma presta­das las formas del subjuntivo: No can­tes, no cantéis, salga usted, salgan ustedes, salgamos, estas formas deben analizarse como subjunti­vos con valor de mandato. En el impera­tivo al igual que en el infini­tivo y el gerundio es obligatoria la enclisis (posposición) del pronombre personal átono; La segunda persona del plural pierde la -d- intervocálica en estos casos: Cállate, dámelo, callaos, sentaos.

 

CLASES DE VERBOS

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Verbos auxiliares

Algunos verbos se unen a las formas no personales (infinitivo, gerundio, participio) de otros verbos para formar el núcleo del predicado. Estos verbos que ayudan a formar otros y añaden cierto significado se llaman verbos auxiliares.

El verbo auxiliar más importante es haber, que se une al participio de los verbos para formar los tiempos compuestos.

Ana ha llegado pronto.

El verbo ser se une al participio de muchos verbos para formar la voz pasiva, en la que es el sujeto el que recibe la acción del verbo en lugar de realizarla.

La ciudad fue destruida por un terremoto.

Otros verbos como echar, estar, venir…, funcionan a veces como auxiliares y forman las perífrasis verbales.

Pedro echa a correr. Luisa está preparando una sorpresa. Vengo gastando mil pesetas diarias.

PRINCIPALES PERÍFRASIS VERBALES

PERÍFRASIS DE INFINITIVO

Formas

Significados

Ejemplos

haber de + infinitivo

Indican obligación.

Hay que llamar a la puerta.

haber que + infinitivo

Hay que comer.

tener que + infinitivo

Tienes que ir.

deber de + infinitivo

Indica suposición.

Deben de ser las dos.

ir a + infinitivo

Indica acción próxima a realizarse.

Voy a jugar un partido.

echar(se) a + infinitivo

Indican comienzo de la acción.

Echó a correr. Se echó a llorar.

poner(se) a + infinitivo

Se puso a trabajar.

acabar de + infinitivo

Indica fin de acción.

Acabo de llegar.

venir a + infinitivo

Indica aproximación.

Viene a costar cinco euros.

PERÍFRASIS DE GERUNDIO

Formas

Significados

Ejemplos

Estar + gerundio

Indican acción en su desarrollo.

Está llorando.

andar + gerundio

Anda leyendo un cuento.

ir + gerundio

Voy preparándome.

PERÍFRASIS DE PARTICIPIO

Formas

Significados

Ejemplos

Llevar + participio

Indican acción terminada.

Lleva leídas dos obras.

tener + participio

Tengo visto un piso.

dejar + participio

Lo ha dejado dicho.

Verbos defectivos

Hay verbos que carecen en su conjugación de algunas formas verbales. Estos verbos reciben el nombre de verbos defectivos o incompletos.

Algunos verbos son defectivos porque exigen un sujeto de cosa y, por lo tanto, solo tienen formas de tercera persona. Por ejemplo, no podemos decir "ocurro" ni "ocurriste" solo podemos decir ocurrió. Por lo tanto el verbo ocurrir es un verbo defectivo.

Otros verbos son defectivos porque normalmente se utilizan sin sujeto. Por ejemplo, los verbos llover, nevar, anochecer solo tiene formas de tercera persona del singular. Esto no quiere decir que en determinadas ocasiones no puedan usarse con sujeto en forma personal.

Aquel día amanecimos en el campo.

Verbos regulares

Son los verbos que mantienen igual el lexema o raíz en todas sus formas y siguen las mismas desinencias que los verbos modelo de la conjugación a la que pertenecen.

Los verbos que sirven de modelo a los demás son:

Primera Conjugación

Segunda Conjugación

Tercera Conjugación

amar

Temer

partir

Para saber si un verbo es regular o no; basta con observar las formas de tres tiempos: el presente de indicativo, el pretérito perfecto simple y el futuro de indicativo.

VERBOS MODELO

Verbos

Presente

Pretérito perfecto simple

Futuro

partir

part-o

part-í

part-ir

sacudir

sacud-o

sacud-í

sacud-iré

distinguir

disting-o

distingu-í

distingu-iré

Hay verbos cuyo lexema experimenta variaciones ortográficas. Estos verbos en los que solo cambian las letras, pero no los sonidos, son verbos regulares. Además de distinguir, son de este tipo coger, pescar…

·         Verbos irregulares

Son los que no mantienen el mismo lexema de su infinitivo, no siguen las mismas desinencias de los verbos modelo o ambas cosas a la vez.

Verbos

Presente

Pretérito perfecto simple

Futuro

amar (modelo)

am-o

am-é

am-aré

sembrar

siembr-o

sembr-é

sembrar-é

estar

est-oy

est-uve

est-aré

temer (modelo)

tem-o

tem-í

tem-eré

hacer

hag-o

hic-e

haré

partir (modelo)

part-o

part-í

part-iré

venir

veng-o

vine

ven-dré

pedir

pid-o

ped-í

ped-iré

 

TIEMPOS DEL MODO SUBJUNTIVO

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PRESENTE

El presente de subjuntivo se utiliza para oraciones independientes tras expresiones determinadas que describen una acción del presente o del futuro. Además coincide con ciertas formas del imperativo negativo.

Ejemplos: No creo que hable hoy con Marta.

 

PRETÉRITO IMPERFECTO

El pretérito imperfecto de subjuntivo se utiliza en oraciones subordinadas. El subjuntivo puede hacer referencia a algo sucedido con anterioridad o que está sucediendo en el momento del discurso, en función de si el verbo de la oración principal está en presente o en pasado.

Ejemplos: No creo que Luis hablara/hablase ayer con Marta.

 

PRETÉRITO PERFECTO

El pretérito perfecto de subjuntivo se utiliza tras determinadas expresiones que describen acciones ya finalizadas que siguen estando ligadas a la acción de la oración principal.

Ejemplos: No creo que ellos hayan hablado aún sobre el tema.

 

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO

Con el pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo se expresan acciones que habrían sucedido o habrían podido suceder en el pasado en otras circunstancias.

Ejemplos: Habría hablado con Marta, si la hubiera/hubiese visto.

TIEMPOS DEL MODO INDICATIVO

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PRESENTE

El presente se utiliza esencialmente para referirse al momento actual y al futuro más próximo.

 

Ejemplo: hablo, aprendo, vivo.

 

La perífrasis verbal estar + gerundio describe una acción que tiene lugar en el momento en el que se está hablando y sólo de forma temporal.

 

Ejemplos: estoy hablando, estoy aprendiendo, estoy viviendo.

 

PRETÉRITO PERFECTO SIMPLE

El pretérito indefinido se utiliza para acciones ya finalizadas o para una acción sucedida en mitad de otra acción.

Ejemplos: hablé, aprendí, viví.

 

PRETÉRITO IMPERFECTO

El pretérito imperfecto se utiliza para acciones pasadas cuyo principio y fin no se concretan. También sirve para recalcar la continuidad o regularidad de una acción.

Ejemplos: hablaba, aprendía, vivía.

 

FUTURO SIMPLE

El futuro simple o futuro imperfecto se utiliza para expresar una acción venidera, una intención o una probabilidad.

Ejemplo: hablaré, aprenderé, viviré.

 

En el español hablado, se usa a menudo la perífrasis (ir + a) en lugar del futuro simple.

Ejemplos: voy a hablar, voy a aprender, voy a vivir.

 

CONDICIONAL SIMPLE

El condicional simple sirve para expresar acciones que pueden haber sucedido, así como preguntas educadas o deseos.

Ejemplo: hablaría, aprendería, viviría.

 

PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO

El pretérito perfecto compuesto se utiliza para acciones ya realizadas, pero que de alguna forma siguen conectadas con el presente.

Ejemplo: he hablado, he aprendido, he vivido.

 

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO

El pretérito pluscuamperfecto se utiliza cuando queremos reflejar la anterioridad de una acción pasada respecto a otra también pasada.

Ejemplo: había hablado, había aprendido, había vivido.

 

PRETÉRITO ANTERIOR

El pretérito anterior expresa un hecho inmediatamente anterior a otro pasado. Actualmente está en desuso en el español hablado y se utiliza prácticamente sólo en textos literarios.

Ejemplos: hube hablado, hube aprendido, hube vivido.

 

FUTURO PERFECTO

El futuro perfecto se utiliza para una acción futura que habrá concluido antes que otra acción también futura. También puede expresar que supuestamente una acción habrá acontecido en el pasado.

Ejemplos: habré hablado, habré aprendido, habré vivido.

 

CONDICIONAL COMPUESTO

El uso del condicional compuesto es muy similar al del condicional simple, aunque con la particularidad de que se refiere a acciones ya finalizadas.

Ejemplos: habría hablado, habría aprendido, habría vivido.

 

LOS VERBOS

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Los verbos son palabras que indican una acción que realiza una persona, animal o cosa. Estas acciones pueden realizarse en diferentes tiempos: pasado o pretérito, presente y futuro, y se los llama accidentes gramaticales. El verbo está formado por dos partes: la raíz y la terminación. Esta última nos indica el tiempo de la conjugación del verbo.

El Verbo

Parte de la oración, que funciona como núcleo del predicado e indica proceso, acción o estado.

Forma

Presenta formas simples, que constan de una sola palabra: canto, temía, partiré; formas compuestas constituidas por dos o más palabras y que son los llamados tiempos compuestos: he cantado, hubiera temido, habrá partido y además perífrasis verbales: tengo que cantar, volvió a temer, voy a partir. Admite las categorías gramaticales de tiempo, aspecto, modo y voz, además de las de persona, que comparte con los pronombres personales y posesivos, y la de número que se da también en el sustantivo y el adjetivo. Carece de género, excepto el participio.

Las formas verbales constan de un lexema o raíz que encierra el significado léxico del verbo y de formantes constitutivos, desinencias o morfemas que aportan la información gramatical varía: número, persona, tiempo, modo y aspecto. Entre el lexema y los formantes constitutivos se sitúa la vocal temática que informa sobre la conjugación a la que pertenece el verbo y que aparece sin alteración en el infinitivo. El verbo admite formantes facultativos y constituyentes.

Los formantes facultativos son prefijos: des- deshacer, re- rehacer, ante- anteponer, contra- contraponer, en- ensuciar, em- embarcar, entre- entreabrir, inter- intercambiar, pre- prever, tras- trasnochar, sub- subestimar, sobre- sobrecargar, y sufijos: -ear, vocear, lloriquear; -ecer, favorecer, oscurecer; -ejar, cotejar, bosquejar; -guar, santiguar, amortiguar; -ificar, bonificar, cuantificar; -uar, actuar, conceptuar; -iar, carbonizar, economizar.

Los formantes constituyentes o gramaticales pueden ser:

Desinencias, morfemas flexivos que se añaden al tema (lexema + vocal temática) para indicar: tiempo (presente, pasado o futuro), modo (indicativo, subjuntivo, e imperativo), aspecto (perfectivo, imperfectivo, resultativo, incoativo, ingresivo, durativo), número (singular o plural) y persona (primera, segunda o tercera). En el verbo, con un mismo morfema se representa a la vez tiempo, modo y aspecto, o número y persona; es lo que se denomina sincretismo verbal. Pero hay veces en que el morfema no está explícito, como por ejemplo ocurre con el de tiempo-modo-aspecto en el presente de indicativo (cant-a-mos), en ese caso, se representa su ausencia con el signo Æ. Las formas verbales que presentan desinencias se denominan formas personales del verbo.

Sufijos verbales (-ar, -er, -ir del infinitivo; -ando, -endo del gerundio y -ado, -ido ddel participio), terminaciones propias de las formas no personales del verbo, llamadas también verboides.

Verbos auxiliares: Los tiempos compuestos de los verbos y la pasiva se construyen en español mediante verbos auxiliares (haber y ser) y el participio del verbo que se conjuga. Por lo tanto, estos verbos auxiliares están gramaticalizados; es decir, han perdido su significado propio y han pasado a ser meros morfemas de la forma verbal que le sigue —el auténtico verbo—, indicando el tiempo, modo, aspecto, número y persona de la forma compleja verbal resultante. Lo mismo ocurre con las perífrasis verbales, formadas por un verbo gramaticalizado que funciona como auxiliar y un infinitivo, un gerundio o un participio, entre los que puede haber una preposición o una conjunción.

Entre el lexema y los morfemas gramaticales en español puede aparecer la vocal temática (a, e, i), que es un morfema gramatical carente de significado; indica si el verbo pertenece a la primera (-a-, cantar), segunda (-e-, temer) o tercera (-i-, partir) conjugación. Esta vocal temática no está siempre presente porque se neutraliza, como en la primera persona del singular del presente de indicativo, o se transforma en un diptongo, como en la tercera persona del plural del pretérito perfecto simple de los verbos de la segunda y tercera conjugación. Ejemplos de análisis formal de formas verbales:

Cantábamos:

Cant-: lexema; aporta el contenido semántico de la palabra.

-a-: Vocal temática; indica que el verbo cantar sigue el paradigma de la primera conjugación verbal del español.

-ba-: morfema gramatical que indica tiempo (pretérito imperfecto), modo (indicativo) y aspecto (imperfectivo).

-mos: morfema gramatical que indica persona (primera) y número (plural).

Habíamos cantado:

Habíamos: forma auxiliar, procedente del verbo haber, susceptible en sus orígenes de ser dividida en partes como cualquier forma verbal simple, pero que al estar gramaticalizada funciona como morfema de la forma verbal que le sigue, a la cual aporta las nociones de tiempo (pretérito pluscuamperfecto), modo (indicativo), aspecto (perfectivo), persona (primera) y número (plural).

cant-: lexema; aporta el significado de la palabra.

-a-: vocal temática que indica que el verbo sigue el paradigma de la primera conjugación.

-do: morfema de participio; indica aspecto perfectivo.

Categorías verbales

Número

El número del verbo es una marca de concordancia impuesta por el sujeto. Las formas verbales pueden ir en singular: yo hablo o en plural: nosotros hablamos. No presentan variaciones de número las formas no personales o verboides del infinitivo y gerundio: hablar, hablando. Los verbos unipersonales sólo presentan formas verbales en singular, por su referencia nocional de la impersonalidad: nieva, nevaba. A veces, aparecen usos verbales que presentan una relación especial de concordancia con el sujeto, el verbo puede aparecer en plural con sujetos en singular:Eso son amores; este tipo de discordancia es aceptada porque responde a razones de significación o de sentido, porque, aunque el sujeto vaya en singular tiene significado de plural.

Persona

La persona del verbo varía, de acuerdo con las personas gramaticales que el sujeto presenta, afecta también a los pronombres personales y a los posesivos. La persona remite a los interlocutores del discurso, según el eje básico hablante-oyente, yo-tú. Las personas son: primera, segunda y tercera, en singular: yo amo, tú amas, él ama, o plural: nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Hay que señalar algunas excepciones de algunos verbos y formas verbales, que sólo se utilizan en tercera persona de singular, como los verbos unipersonales: Nieva, y algunos verbos defectivos: Atañe. Las formas no personales o verboides carecen de persona:comer, comiendo, comido. El imperativo sólo tiene segunda persona.

Modo

El morfema verbal de modo indica la actitud del hablante ante el enunciado y significación verbal: la actitud puede ser objetiva o subjetiva. Ésta puede presentarse como un hecho cierto, o bien, considerar que su realización será más o menos incierta, virtual, hipotética, deseable, deseada, dudosa… Es una categoría específica del verbo. Si el hablante expresa la realidad de forma objetiva, sin tomar parte de ella, utilizará el modo indicativo, el modo de la realidad: Sergio estudia mucho; Hace calor; Mañana iremos al cine. Si el hablante participa en el enunciado, expresa de una forma subjetiva deseo, duda, temor…, utilizará el modo subjuntivo de la no realidad, de la representación mental: Ojalá tenga suerte; Es posible que lo haga. La gramática tradicional distingue cuatro modos verbales: indicativo, subjuntivo, condicional e imperativo, en realidad son dos los modos verbales: indicativo y subjuntivo, que corresponden a la doble actitud posible del hablante ante el enunciado: objetiva y subjetiva.

Los modos tradicionales imperativo y condicional no son más que variantes del modo subjuntivo y del modo indicativo: el imperativo del subjuntivo y el condicional del indicativo.

El modo indicativo es el modo actualizador por excelencia. Sus formas sitúan el acontecer en un lugar y momento dados. Sus formas verbales expresan que el hablante considera la acción o proceso como algo perteneciente a la realidad, que posee existencia objetiva: El muchacho está aquí. Había acudido mucho público. Iré a tu casa hoy.

El modo subjuntivo es el modo de lo virtual, ofrece la significación del verbo sin actualizar y a él pertenecen las formas verbales con las que el hablante considera la acción o proceso como algo irreal, como un hecho que existe en su pensamiento pero al que no puede atribuir fuera de éste, existencia real con seguridad: Espero que estés en casa; Ojalá lo hagas; Acaso vaya.

El modo imperativo expresa mandato u orden, función apelativa, se utiliza exclusivamente en situación de discurso. El mandato es la subjetivación del enunciado con matiz significativo optativo en grado máximo, sólo se utiliza en la segunda persona. Así, el imperativo queda incluido por su significado verbal en el modo subjuntivo. En su uso se confunde o alterna con el subjuntivo. El imperativo sólo acepta forma afirmativa: Ven tú. Venid vosotros. La forma negativa de mandato se expresa en presente de subjuntivo: No lo hagáis. Para expresar mandatos indirectos u órdenes referidas a otras personas gramaticales, que no sea la segunda, se utiliza también el presente de subjuntivo: Lo digan ellos.

Tiempo

El tiempo es la categoría gramatical que ubica el acontecer del verbo en el imaginario eje del tiempo natural o real del hablante. Se trata de una categoría deíctica. El tiempo es un concepto de medida; el hablante necesita expresar la fecha de las acciones, o comportamientos que expresa con el verbo, y para ello utiliza un segmento imaginario, en el que el punto de partida es presente, todo lo anterior es pasado y lo que queda por venir, futuro. La oposición básica se establece entre el presente, el pasado y el futuro, acción simultánea, anterior y posterior respectivamente al ahora del hablante. El presente es puntual, pero en la conciencia del hablante abarca lo que acaba de ser presente y es pasado y lo que es todavía futuro, pero que va a ser presente de inmediato. El hablante, la realidad que mejor conoce es la que ha vivido, la que se ha dado en el pasado. La realidad del presente la conoce, pero no la ha asimilado, y la realidad del futuro la desconoce. Por eso, en la conjugación española hay más tiempos verbales en el pasado que en el presente y en el futuro.

Los tiempos verbales del modo indicativo son: Tiempos del presente: presente: amo, temo, parto; pretérito perfecto: he amado, he temido, he partido. Tiempos de pasado: pretérito imperfecto: amaba, temía, partía; pretérito indefinido o pretérito perfecto simple: amé, temí, partí; condicional simple: amaría, temería, partiría; pretérito pluscuamperfecto: había amado, había temido, había partido; pretérito anterior o copretérito: hube amado, hube temido, hube partido; condicional compuesto: habría amado, habría temido, habría partido. Tiempo del futuro: futuro simple: amaré, temeré, partiré; futuro compuesto: habré amado, habré temido, habré partido.

Voz

La voz es la categoría gramatical que indica si el sujeto realiza la acción, la recibe o la sufre. Hay dos voces, activa y pasiva. La voz activa indica que el sujeto gramatical coincide con el agente de la acción expresada por el verbo, acción que se ejerce sobre un objeto: Pedro compró una casa. En la voz pasiva, el sujeto no realiza la acción, sino que la recibe o padece, el sujeto coincide con el objeto. El agente puede estar especificado o no: La casa fue comprada por Pedro. El verbo español ha perdido las formas propias de la voz pasiva latina, para su expresión se utiliza el verbo ser más el participio del verbo conjugado, en concordancia con el sujeto: El león es temido; Los leones son temidos. No existen, en español, morfemas específicos de voz. Sólo admiten la voz pasiva aquellos verbos que pueden usarse como verbos transitivos.

Otra forma de expresión de la voz pasiva es la pasiva refleja, que aparece en construcciones en voz activa con el pronombre se y significado pasivo: Se abren las puertas de la catedral a las diez. El sujeto gramatical las puertas recibe la acción del verbo (abren: son abiertas). Se, morfema indicativo de voz pasiva, indica que el sujeto gramatical debe interpretarse como objetivo.

Aspecto

El aspecto es el morfema verbal que indica el tiempo interno de la acción expresada por el verbo: Luis amó, Luis amaba, nos indica si la acción verbal ha acabado ya (amó), o si está en proceso o desarrollo (amaba). El aspecto no supone, a diferencia de la categoría tiempo, ubicación alguna, pero sí tiene en cuenta, al considerar la acción aislada, el factor temporal que subyace a su realización, desarrollo y conclusión. Por ello, aunque no se confunden, existe una relación entre ambas categorías. No indica si la acción es presente, pasada o futura respecto al momento del hablante, sino que indica la medición interna del proceso verbal con referencia al término o transcurso del mismo proceso: amó, amaba indican acciones que ya se han dado en el pasado, pero amó indica que la acción ya se había acabado en ese momento del pasado, y amaba expresa que la acción seguía realizándose en el pasado.

El aspecto verbal puede ser: aspecto perfectivo el que indica que la acción verbal se representa como acabada: Yo amé. He terminado mis estudios. Aspecto imperfectivo indica que la acción se representa en un proceso sin indicar si éste ha acabado: Yo amo; Terminaré mis estudios. En español el aspecto se expresa mediante procedimientos gramaticales, terminaciones verbales o léxicas, perífrasis verbales: He estudiado (perfectivo) o yo he de estudiar (imperfectivo). En español, todos los tiempos simples, excepto el pretérito perfecto simple, indican el aspecto imperfectivo, y, todos los tiempos compuestos y el pretérito perfecto simple, el aspecto perfectivo.

También las formas no personales o verboides expresan aspecto perfectivo o imperfectivo:

Infinitivo simple: imperfectivo, cantar; 

Infinitivo compuesto: perfectivo, haber cantado; 

Gerundio simple: imperfectivo, cantando; 

Gerundio compuesto: perfectivo, habiendo cantado;

Participio: perfectivo, cantado.

Las formas del subjuntivo presentan en el uso lingüístico aspecto perfectivo e imperfectivo indistintamente: Cuando hayas cumplido treinta años te felicitaré (aspecto imperfectivo); Aunque hayas estudiado mucho, no has aprobado ninguna asignatura (aspecto perfectivo). Generalmente, las formas del subjuntivo expresan deseo, duda, temor, indican tiempo de lo desconocido o del futuro, y acciones imperfectivas: Ojalá vengas; Deseo que vengan mis amigos. Las perífrasis verbales indican el término o proceso de la acción expresada por el verbo perifrástico: Las perífrasis de infinitivo, indican aspecto imperfectivo: Tengo que trabajar; Debía de estudiar más; las perífrasis de gerundio, indican aspecto imperfectivo: Iba leyendo los temas; Voy estudiando ciencias. Las perífrasis de participio, indican aspecto perfectivo: Yo tengo realizados los ejercicios; Yo tengo estudiados los temas.

Función

La función privativa del verbo es ser núcleo del predicado, a él se refieren directa o indirectamente todos los complementos del sintagma.

Significación

Atendiendo a la definición que sobre el verbo hacen Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, "los verbos son unas formas especiales del lenguaje con las que pensamos la realidad como comportamiento del sujeto". Por lo tanto, dado que la realidad es cambiante, la significación del verbo habrá que atenderla bajo criterios morfosintácticos, o según su modo de acción.

Clases de verbos

Desde un punto de vista formal los verbos pueden ser regulares, irregulares y defectivos. Según criterios morfosintácticos, los verbos se clasifican en verbos auxiliares, plenos, copulativos, predicativos, transitivos, intransitivos, pronominales, regulares, irregulares y defectivos, y según su significado léxico en verbos perfectivos e imperfectivos, incoativos, frecuentativos e iterativos.

Verbos regulares e irregulares

Los verbos regulares son los verbos que en las distintas formas que pueden adoptar en su conjugación se ajustan siempre a las formas del verbo que se toma como modelo en la conjugación a la que pertenece. Saltar, partir, amar.

Los verbos irregulares son aquellos que no siguen los modelos clásicos de la conjugación, ya que presentan alteraciones en la raíz o en el lexema: cuelo de colar, debía ser colo; en el morfema o terminación: anduve, de andar, debería ser andé, o en ambas partes a la vez: puso, de poner, debería ser ponió. Las irregularidades de las formas verbales están motivadas por transformaciones fonéticas que han sufrido estas formas a lo largo de la historia de la lengua, y que han llegado a soluciones múltiples, por lo que no es fácil agrupar las irregularidades de los verbos españoles ni reducirlas a reglas fijas. Se clasifican en verbos irregulares totales y verbos irregulares parciales.

Los verbos irregulares totales son los que cambian totalmente de forma en su conjugación. Son los verbos ir: yo voy, tú ibas, él fue, y ser: nosotros somos, vosotros erais, ellos fueron. Los verbos irregulares parciales son los que cambian sólo en parte, en las distintas formas que presentan en su conjugación, son todos los verbos irregulares excepto ser e ir: anduvo, piensas, tuvo, tendríamos.

Irregularidades más frecuentes

Se suelen agrupar según tres modelos o grupos: modelo de presente, modelo de pretérito y modelo de futuro.

Modelo de presente: Las irregularidades que presenta un verbo en el presente de indicativo se dan, también, en el presente de subjuntivo y en el imperativo: apretar: aprieto, apriete y aprieta tú.

Las irregularidades del modelo de presente consisten en:

Diptongación de la vocal del lexema o raíz: apretar, yo aprieto; poder, yo puedo. Esta irregularidad es muy frecuente en los verbos españoles, así: acertar, calentar, fregar, comenzar, confesar, defender, encender, extender, gobernar, manifestar, merendar, almorzar, mostrar, mover, oler, probar, resolver, soñar, volar, volver…

Adición de consonante (n, z, y): venir, yo vengo; producir, yo produzco. Otros verbos que presentan esta irregularidad son: agradecer, apetecer, compadecer, conocer, crecer, favorecer, merecer, nacer, perecer, tener, poner, valer, concluir, destruir, influir…

Cierre de la vocal de la raíz, e pasa a i: Gemir, yo gimo; servir, yo sirvo. Otros verbos: vestir, competir, concebir, elegir, freír, medir, pedir, reír, rendir, seguir, teñir…

Modelo de pretérito: Las irregularidades que presenta un verbo en el pretérito indefinido se dan en el pretérito imperfecto y futuro imperfecto de subjuntivo: andar: anduve, anduviera o anduviese, anduviere.

Las irregularidades del modelo de pretérito son cierre de la vocal de la raíz e que pasa a i, y o que pasa a u: gemir, él gimió; servir, el sirvió.

Uso de pretéritos fuertes: todos los verbos regulares tienen sus pretéritos indefinidos acentuados en la sílaba final, son pretéritos débiles: canté, temí, partí. Los pretéritos fuertes son los que llevan su acentuación en la penúltima sílaba y son irregulares: tener, yo tuve; haber, yo hube, y otros verbos como: andar, anduve; estar, estuve; poder, pude; saber, supe; venir, vine; querer, quise; traer, traje; conducir, conduje; decir, dije; hacer, hice…

Modelo de futuro: Las irregularidades que presenta un verbo en el futuro imperfecto de indicativo se dan, también, en el condicional simple: tener: tendré, tendría. A continuación se señalan las irregularidades más frecuentes en lengua española.

Las irregularidades del modelo de futuro consisten en la pérdida de la vocal pretónica: caber, yo cabré; poder, yo podré…

Pérdida de vocal pretónica y aumento de consonante: valer, yo valdré; salir, yo saldré; venir, yo vendré; poner, yo pondré…

Pérdida de vocal y de consonante: hacer, yo haré; decir, yo diré.

Además de estas irregularidades, los verbos españoles presentan otras que suelen ser menos frecuentes: decir, yo digo; caber, yo quepo; saber, yo sé. Hay otra serie de verbos, los verbos irregulares aparentes, que presentan en alguna de las formas de su conjugación alteraciones gráficas que no responden a irregularidades verbales, sino que corresponden al cumplimiento de las normas ortográficas de nuestra lengua: toque, rece, cace…

Verbos defectivos

Los verbos defectivos no son verbos irregulares desde el punto de vista formal, sino que carecen de algún tiempo o persona; unas veces, por su especial significado, y otras, por dificultades de pronunciación. Así, son defectivos los verbos impersonales que, por su significación de fenómenos atmosféricos o de naturaleza sólo se utilizan en tercera persona de singular: amanecer, anochecer, llover, nevar, tronar, granizar… Hay otros verbos defectivos de uso frecuente: balbucir, balbucí; agredir, agredió; abolir, abolió; transgredir, transgredió; atañer, atañe; concernir, concierne; soler, suele, solía, solio.

Verbos auxiliares

Los verbos auxiliares son los que han perdido o debilitado su significado verbal, y se utilizan para la conjugación de otros verbos como haber, que se utiliza para la formación de los tiempos compuestos: he comido, y ser, que se usa para la conjugación en voz pasiva: Él era admirado.Otros se emplean en combinaciones con formas no personales del verbo de significado pleno y forma una perífrasis verbal o frase verbal que pueden ser aspectuales: está durmiendo, volvió a hablar.

Verbos plenos

Los verbos plenos son aquellos que poseen contenido semántico pleno: comer, golpear, llorar, dormir.

Verbos copulativos

Los verbos copulativos tienen como función servir de nexo o unión entre el sujeto y un elemento nominal o adjetivo, que le es atribuido: Luis es listo. Pedro es arquitecto. Son los verbos ser y estar, aunque funcionan como copulativos otros verbos: quedar, permanecer, encontrarse: El niño se encuentra enfermo, La niña permanece tranquila.

Verbos predicativos

Los verbos predicativos son los que tienen significado pleno y constituyen el núcleo sintáctico y semántico del predicado: el perro duerme, el obrero trabajaba.

Verbos transitivos e intransitivos

Los verbos transitivos son aquellos que necesitan de un objeto o complemento directo para completar su significación: Juan come verduras.

Los verbos intransitivos son los que no necesitan un complemento directo, tienen significado completo: Juan corre. Aunque en el uso lingüístico, los verbos no son en sí mismos transitivos o intransitivos, sino que se denominan así, según su uso: Juan come patatas, uso transitivo, y Juan come mucho, uso intransitivo. No obstante, hay verbos que se utilizan casi siempre como intransitivos: vivir, caminar, existir, nacer, morir. Y otros casi siempre acompañados del complemento directo: hacer, tener, comer: Yo hago secundaria. Hizo su trabajo; Él tiene calor; Él comió chocolate.

Verbos pronominales

Los verbos pronominales son los que se construyen con pronombres reflexivos, de igual persona que el sujeto del verbo: marcharse, arrepentirse, avergonzarse, alegrarse, asombrarse… A este grupo pertenecen los verbos reflexivos, que los hay de dos tipos: reflexivos formales, los que tienen forma reflexiva pero no valor reflexivo; la acción no recae sobre el sujeto que la realiza: Juan se atreve; y reflexivos gramaticales, aquellos en los que el sujeto es a la vez objeto de la acción: lavarse, peinarse…: Sergio se lava. Daniel se peina. Verbos recíprocos son los que implican a varios sujetos que realizan la misma acción y la reciben mutuamente: Daniel y Sergio se pelean.

Verbos impersonales

Los verbos impersonales son aquellos que carecen de sujeto: Nieva, llueve, truena. Son los llamados verbos de la naturaleza y también unipersonales, pues sólo se utilizan en tercera persona de singular.

Según el modo de la acción, que es una categoría semántica propia del verbo, que caracteriza el proceso verbal desde el punto de vista de su manera de acontecer los verbos se clasifican en: verbos perfectivos e imperfectivos, incoativos, frecuentativos e iterativos.

Verbos según su modo de acción

Según el modo de acción, que es una categoría semántica propia del verbo y que caracteriza el proceso verbal desde el punto de vista de su manera de acontecer, los verbos se clasifican en perfectivos, imperfectivos, incoativos, frecuentativos e iterativos.

Verbos perfectivos

Los verbos perfectivos designan acciones o procesos que requieren alcanzar su culminación para producirse como tales: saltar, conducir, morir, nacer, abrir, cerrar; por ejemplo, el significado decerrar no se alcanza hasta que la acción se completa.

Verbos imperfectivos

Los verbos imperfectivos son aquellos que no necesitan alcanzar su culminación para que la acción o proceso tenga lugar o sea completa: andar, leer, nadar, dormir, oír, pintar, por ejemplo, el significado de leer, encierra un tránsito.

Verbos incoativos

Los verbos incoativos o ingresivos son los que marcan el comienzo de una acción o comportamiento: amanecer, envejecer, palidecer, iniciar. A veces, indican la duración de la acción o comportamiento y presentan forma reflexiva: enfriarse, calentarse, dormirse, enriquecerse

Verbos frecuentativos

Los verbos frecuentativos son los que indican una acción frecuente o habitual: cortejar, merodear, tutear. Suelen ir acompañados de procedimientos léxicos o gramaticales que refuerzan el significado frecuente o habitual de la acción verbal: Luis ‘tutea’ a menudo a sus abuelos.

Verbos iterativos

Los verbos iterativos o reiterativos expresan acciones compuestas de varios actos iguales y repetidos: golpear, manosear, vagabundear, patear, besuquear.

Estilística de las formas verbales

Cada tiempo y modo del verbo tiene un valor estilístico del que se sirve el hablante para expresar su estado anímico, independiente del momento temporal real en que pase la acción, aunque siempre ligado a los significados de los tiempos y modos verbales.

Modo indicativo

El presente indica que la acción expresada por el verbo se da en la época misma en que se habla: Luis vive en Guadalajara; Sergio trabaja aquí. Puede presentar matices temporales específicos:

El presente puntual se refiere a nociones momentáneas que se desarrollan en el momento presente del hablante: dispara.

El presente histórico indica hechos pasados y que ya son historia, porque han ocurrido con anterioridad: Colón descubre América en 1492. Es una forma típica de los escritos de carácter histórico y narrativo. El hablante intenta acercar y revivir aquellos hechos ocurridos en el pasado.

El presente por futuro expresa acciones que van a ocurrir en un momento posterior: La semana próxima empiezo a trabajar. El hablante expresa una convicción o seguridad de que los hechos ocurrirán.

El presente ingresivo indica acciones que están a punto de realizarse: Ahora mismo voy.

El presente imperativo expresa obligatoriedad, tiene valor de futuro, y es utilizado para expresar un mandato: Tú te vas ahora de mi casa.

El presente actual indica una acción que se está realizando en el momento presente, y que se amplía tanto hacia el pasado como hacia el futuro: Vivo en Guadalajara.

El presente habitual indica una repetición de acciones o procesos que se dan en la época del hablante: Me levanto a las ocho.

El presente persistente no expresa limitación temporal alguna, y se refiere a nociones o valores universales y eternos: La justicia es necesaria.

El presente gnómico aparece en refranes, proverbios máximas…, que tienen valor no sólo en el momento actual sino en cualquier tiempo: A quien madruga, Dios le ayuda.

El pretérito imperfecto indica la duración en el pasado: Yo me iba cuando tú llegaste. Expresa una acción inacabada, es como un presente en el pasado. Se emplea en las narraciones y descripciones y puede emplearse con valores específicos.

El pretérito imperfecto de cortesía tiene valor de presente, y se utiliza para expresar un ruego o pregunta a una persona con quien no se tiene suficiente confianza: Quisiera pedirle su ayuda, en vez de quiero pedirle

El pretérito imperfecto de opinión tiene valor de presente, se utiliza en enunciados de opinión: Yo creía que eso era otra historia, en vez de yo creo…

El pretérito imperfecto imaginativo tiene valor de presente y se refiere a hechos imaginados o soñados. Es muy utilizado en el lenguaje popular y en el lenguaje infantil: Yo me comía ahora mil pasteles.

El pretérito imperfecto hipotético o condicional se utiliza en las oraciones condicionales en lugar del condicional, expresa una acción posible de ser realizada: Si tuviera dinero, me compraba una casa.

El pretérito perfecto simple o pretérito indefinido indica una acción que ha ocurrido en el pasado: llegué, vi… No expresa matices significativos especiales, ya que expresa siempre hechos que han ocurrido en el pasado, indica una acción pasada sin ninguna conexión con el presente, la acción ha terminado totalmente: El verano pasado estuve en la playa. Pero en su uso lingüístico alterna y se confunde con el pretérito perfecto compuesto.

El futuro simple o imperfecto indica acciones que se van a realizar: Iré a tu casa. Su valor significativo indica imprecisión temporal y cierta eventualidad, su uso es muy escaso en el lenguaje coloquial, sobre todo en ciertas zonas de Latinoamérica, donde es desplazado con frecuencia por formas del presente de indicativo y por la perífrasis obligatoria de infinitivo: Pedro llegará el lunes, Pedro llega el lunes, Pedro ha de llegar el lunes. Entre los valores específicos del futuro se encuentran:

El futuro exhortativo expresa obligatoriedad o mandato: No matarás.

El futuro de cortesía lo utiliza el hablante para suavizar la brusquedad de una petición: Ustedes me dirán por díganme.

El futuro de probabilidad indica duda, incertidumbre: Serán las doce. ¿Quién llamará a estas horas?

El futuro de sorpresa tiene valor de presente, sirve para expresar el asombro que produce alguna acción o comportamiento: ¡Si será torpe este muchacho!

El futuro histórico tiene valor de pasado, y lo utiliza el hablante para hacer referencia a un hecho histórico anterior del que se va a informar, y quiere adelantarlo: Lope de Vega nos ofrecerá en su dramaturgia un gran avance histórico.

El condicional simple indica una acción futura e hipotética respecto a otra acción que expresa posibilidad: Si estudiara, aprobaría. Es el tiempo típico de las oraciones condicionales. Es frecuente el uso del condicional como expresión de cortesía y de opinión: Me gustaría decirle…Quería pedirle un favor, o como valor de probabilidad: Serían las diez.

Los tiempos compuestos guardan una relación significativa con los tiempos simples de los que se derivan, y además del valor significativo temporal que les es propio, suelen coincidir con los tiempos simples correspondientes en los usos especiales.

El pretérito perfecto expresa una acción pasada pero que dura en el presente del hablante: Hoy me he levantado temprano, se relaciona con el pretérito perfecto simple. Modernamente, se tiende a fundir los dos usos en uno, con predominio de una u otra función verbal, según los hábitos lingüísticos: en Madrid se prefiere el pretérito perfecto y se emplea para significaciones que antes correspondían al pretérito perfecto simple o indefinido: El mes pasado me he comprado un coche, en parte de Castilla y en gran parte de América, al contrario, se usa el pretérito perfecto simple: Me compré una casa el mes pasado. Aunque esta diferencia todavía se mantiene entre escritores y gramáticos y en gran parte en el norte de España.

El pretérito pluscuamperfecto expresa tiempo pasado, su acción se presenta como anterior a otra acción también pasada: Cuando llegaron, ya había hecho la comida. La acción había hecho es anterior a la acción, también pasada, llegaron.

El pretérito anterior se usa muy poco en la lengua escrita y ha dejado de usarse en la lengua hablada. Es un tiempo relativo (ante pretérito) y expresa una acción inmediatamente anterior a otra pasada, por lo que su significación temporal no es apreciada en la conciencia del hablante. Ha sido sustituido por el pretérito indefinido o por el pretérito pluscuamperfecto en casi todos los usos y sólo quedan algunas formas en la lengua literaria: Apenas hubo amanecido, se fue.

El futuro perfecto expresa acción futura y acabada, anterior a otra acción futura: Cuando vengáis ya habré ordenado todo. Puede trasladarse al pasado, para indicar una conjetura, la probabilidad de que haya ocurrido la acción: Supongo que habrá llegado.

El condicional compuesto se emplea para indicar una acción futura respecto de un momento del pasado, pero anterior a otro momento que se señala en la oración: Me dijo que cuando yo llegara a casa, ya me habría enviado el paquete; la acción habría enviado es futuro con relación a dijo, pero anterior a llegara. Puede indicar también conjetura o probabilidad en el pasado: En aquel tiempo, él ya había cumplido treinta años.

Modo subjuntivo

El presente puede referirse indistintamente a un tiempo presente: Es preciso que te vayas, o futuro: Es necesario que vayas mañana a clase. Nunca se refiere al tiempo pasado.

El pretérito imperfecto puede indicar presente: Aquí estoy porque si no lo hiciera, te enfadarías; futuro: Me dijeron, que volviera el lunes, y pretérito o pasado: Quedó en llamarme, lo que hizo que me pasara todo el día esperando.

El pretérito perfecto expresa una acción perfecta realizada en una unidad de tiempo que incluye pasado o futuro, pero en la que se siente instalado el hablante: Espero que hayas escrito esa carta (pasado). Cuando la hayas escrito, dímelo (futuro).

El pretérito pluscuamperfecto indica una acción perfecta y pasada, realizada en una unidad de tiempo que ya ha concluido para el hablante: Raro sería que tú no hubieras protestado.

El futuro imperfecto y el perfecto expresan la eventualidad. Se diferencian porque el futuro imperfecto amare señala aspecto imperfectivo, en oposición al futuro perfecto hubiere amado, que implica el final de la acción. Ambas formas han sido desplazadas por otras, en el español actual, aunque se emplean en textos jurídicos y administrativos. Su uso actual está presente en ciertas zonas de América.

 

VERBO IR: VERBO IRREGULAR

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FORMAS NO PERSONALES

Formas simples

Formas compuestas

INFINITIVO: ir

INFINITIVO: haber ido

GERUNDIO: yendo

GERUNDIO: habiendo ido

PARTICIPIO: ido

El participio no tiene

MODO INDICATIVO

Formas personales

Tiempos simples

Tiempos compuestos

PRESENTE

PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO

voy
vas
va
vamos
vais
van

he ido
has ido
ha ido
hemos ido
habéis ido
han ido

PRETÉRITO IMPERFECTO

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO

iba
ibas
iba
íbamos
ibais
iban

había ido
habías ido
había ido
habíamos ido
habíais ido
habían ido

PRETÉRITO PERFECTO SIMPLE

PRETÉRITO ANTERIOR

fui
fuiste
fue
fuimos
fuisteis
fueron

hube ido
hubiste ido
hubo ido
hubimos ido
hubisteis ido
hubieron ido

FUTURO

FUTURO PERFECTO

iré
irás
irá
iremos
iréis
irán

habré ido
habrás ido
habrá ido
habremos ido
habréis ido
habrán ido

CONDICIONAL

CONDICIONAL PERFECTO

iría
irías
iría
iríamos
iríais
irían

habría ido
habrías ido
habría ido
habríamos ido
habríais ido
habrían ido

MODO SUBJUNTIVO

Tiempos simples

Tiempos compuestos

PRESENTE

PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO

vaya
vayas
vaya
vayamos
vayáis
vayan

haya ido
hayas ido
haya ido
hayamos ido
hayáis ido
hayan ido

PRETÉRITO IMPERFECTO

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO

fuera o fuese
fueras o fueses
fuera o fuese
fuéramos o fuésemos
fuerais o fueseis
fueran o fuesen

hubiera o hubiese ido
hubieras o hubieses ido
hubiera o hubiese ido
hubiéramos o hubiésemos ido
hubierais o hubieseis ido
hubieran o hubiesen ido

FUTURO

FUTURO PERFECTO

fuere
fueres
fuere
fuéremos
fuereis
fueren

hubiere ido
hubieres ido
hubiere ido
hubiéremos ido
hubiereis ido
hubieren ido

MODO IMPERATIVO

Tiempos simples

Tiempos compuestos

PRESENTE

 

ve
vaya
vayamos
id
vayan

NO TIENE

 

VERBO HACER: VERBO IRREGULAR

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FORMAS NO PERSONALES

Formas simples

Formas compuestas

INFINITIVO: hacer

INFINITIVO: haber hecho

GERUNDIO: haciendo

GERUNDIO: habiendo hecho

PARTICIPIO: hecho

El participio no tiene

MODO INDICATIVO

Formas personales

Tiempos simples

Tiempos compuestos

PRESENTE

PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO

hago
haces
hace
hacemos
hacéis
hacen

he hecho
has hecho
ha hecho
hemos hecho
habéis hecho
han hecho

PRETÉRITO IMPERFECTO

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO

hacía
 hacías
 hacía
 hacíamos
hacíais
hacían

había hecho
 habías hecho
 había hecho
 habíamos hecho
habíais hecho
habían hecho

PRETÉRITO PERFECTO SIMPLE

PRETÉRITO ANTERIOR

hice
hiciste
hizo
hicimos
hicisteis
hicieron

hube hecho
hubiste hecho
hubo hecho
hubimos hecho
hubisteis hecho
hubieron hecho

FUTURO

FUTURO PERFECTO

haré
harás
hará
haremos
haréis
harán

habré hecho
habrás hecho
habrá hecho
habremos hecho
habréis hecho
habrán hecho

CONDICIONAL

CONDICIONAL PERFECTO

haría
 harías
 haría
 haríamos
haríais
harían

habría hecho
 habrías hecho
 habría hecho
 habríamos hecho
habríais hecho
habrían hecho

MODO SUBJUNTIVO

Tiempos simples

Tiempos compuestos

PRESENTE

PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO

haga
 hagas
 haga
 hagamos
hagáis
hagan

haya hecho
 hayas hecho
 haya hecho
 hayamos hecho
hayáis hecho
hayan hecho

PRETÉRITO IMPERFECTO

PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO

hiciera o hiciese
 hicieras o hicieses
 hiciera o hiciese
 hiciéramos o hiciésemos
hicierais o hicieseis
hicieran o hiciesen

hubiera o hubiese hecho
 hubieras o hubieses hecho
 hubiera o hubiese hecho
 hubiéramos o hubiésemos hecho
hubierais o hubieseis hecho
hubieran o hubiesen hecho

FUTURO

FUTURO PERFECTO

hiciere
 hicieres
 hiciere
 hiciéremos
hiciereis
hicieren

hubiere hecho
 hubieres hecho
 hubiere hecho
 hubiéremos hecho
hubiereis hecho
hubieren hecho

MODO IMPERATIVO

Tiempos simples

Tiempos compuestos

PRESENTE

 

haz
haga
hagamos
haced
hagan

NO TIENE

 

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