¿ESPAÑOL O CASTELLANO?

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clip_image002QUE APRENDER…

 

 

Para designar la lengua común de España y de las Repúblicas hispanoamericanas pueden emplearse los nombres de castellano y español. En muchas regiones se usan indistintamente las dos palabras. Sin embargo, en América y en algunas zonas de España se prefiere la denominación de castellano. Esto se debe, ante todo, a una larga tradición que estuvo apoyada hasta 1925 por la propia Academia Española (pero no olvidemos que el primer diccionario de nuestro idioma, el de Sebastián de Covarrubias, 1611, se titula Tesoro de la lengua castellana o española). En América se ha unido a ello tal vez un resto de recelo patriótico frente al nombre español, considerando acaso como una manera de sumisión a España, la antigua metrópoli, el reconocimiento explícito de que se sigue hablando su lengua. En las regiones de España con lengua materna propia.

 

Los hispanoamericanos deben recordar que los norteamericanos no se consideran “colonizados” por Inglaterra por decir que ellos hablan inglés. Los españoles deben recordar el uso universal: en cada país, normalmente, la lengua oficial, sea cual fuere la región del país en la que se haya nacido, ha tomado el nombre de toda la nación: en Rumanía, el rumano; en Alemania, el alemán; en Italia, el italiano; en Francia, el francés… En estos países existen (como en España) idiomas importantes que no son la lengua común o general.

 

El empleo del nombre castellano implica una inexactitud: la de suponer que la lengua general o común, no ya de toda España, sino de todas las naciones hispanoamericanas, es patrimonio de una sola región, Castilla. Y esto es falso, pues la lengua castellana hoy no es propiedad de Castilla, sino de todas las regiones y naciones en que es hablada, las cuales, además de tenerla como suya, colaboran todas en su conservación y enriquecimiento. Lo exacto sería emplear el nombre castellano solamente para designar la lengua que durante la Edad Media fue privativa del reino de Castilla, o las modalidades particulares que presenta el habla de Castilla en los tiempos modernos frente al español general al lado de las otras lenguas españolas (catalán, etc.).

 

d) En conclusión, las dos denominaciones, castellano y español son válidas. La preferencia de cada hablante por uno de los dos términos se funda en una tradición arraigada de siglos, y es ingenuo pretender desalojar del uso cualquiera de ellos. Cada persona puede emplear el que guste; pero debe respetar el derecho a que otros prefieran el otro.

 

[Manuel Seco: Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe, 1998, p. 202]

Los números de 2013

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Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2013 de este blog.

Aquí hay un extracto:

El Museo del Louvre tiene 8.5 millones de visitantes por año. Este blog fue visto cerca de 700.000 veces en 2013. Si fuese una exposición en el Museo del Louvre, se precisarían alrededor de 30 días para que toda esa gente la visitase.

Haz click para ver el reporte completo.

FELIZ NAVIDAD Y UN NUEVO AÑO PLENO DE DICHA

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HOY ES NOCHEBUENA Y MAÑANA NAVIDAD…image

Deseo que este día le traiga bellísimos momentos junto a su familia y amigos, prepárese para regalar cosas lindas: amor, paz, un abrazo, un apretón de manos, una sonrisa… que todos le serán devueltos…

 

 

PARA EL AÑO 2014…

Dispóngase a dar más que a recibir… image

Y que esté nuevo año esté lleno de bendiciones, de sueños por soñar, de nuevos caminos por recorrer, de salud para brindar, de amor para llenar el alma, de canciones que enriquezcan el sonido de la vida, de amaneceres llenos de sol y anocheceres llenos de luna, de abrazos que abracen la vida, de decires amables que alegren la vida de los otros

 

¡FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO NUEVO PLENO DE DICHA!

Son los deseos de:

 

Waldo Mancilla Bahamonde y Familia

¿ES CORRECTO DECIR SUBE PARA ARRIBA?

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El Instituto Cervantes edita ‘Las 500 dudas más frecuentes del español’ para aclarar dilemas de la lengua

http://cultura.elpais.com

Tereixa Constenla Madrid 12 NOV 2013 – 16:05 CET70

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Hace unos días Víctor García de la Concha salió de su despacho corroído por una duda imperiosa.

¿A gusto se escribe junto o separado?, le preguntó a su secretaria.

García de la Concha, director del Instituto Cervantes y antes de la Real Academia Española (RAE), confesó esta mañana cuál había sido su última duda lingüística y también que le asaltan frecuentes titubeos a propósito de las transliteraciones. "Dudar es comenzar a acertar", afirmó durante la presentación del manual Las 500 dudas más frecuentes del español, editado por Espasa, para resolver cuestiones apremiantes sobre pronunciación, ortografía, gramática o léxico.

La obra, coordinada por Florentino Paredes, profesor de Lengua española de la Universidad de Alcalá, sale a la calle un año después de El libro del español correcto, que se convirtió en un éxito editorial con más de 15.000 ejemplares vendidos, según Ana Rosa Semprún, la directora general de Espasa. "En esta ocasión queríamos un libro incluso más útil, riguroso, claro y actualizado respecto a la norma de hoy", señaló Paredes.

Ahí van 10 dudas frecuentes incluidas en el tomo.

-¿Es correcto decir Capaz que viene esta noche?

"Sí, es correcto. Su uso es habitual en el español de América".

-¿Hay que escribir mayúscula después de los puntos suspensivos?

"No siempre. Depende de si los puntos suspensivos cierran una oración o no".

-¿Se puede escribir mp3?

"Lo correcto es escribir MP3, con mayúsculas, puesto que se trata de siglas (Moving Picture Experts Gropus versión 3).

-¿Está mal dicho Iros ya, que se hace tarde?

"Sí, la frase tiene dos errores. El primero es que se emplea incorrectamente el infinitivo por el imperativo. El segundo consiste en usar mal la forma del imperativo del verbo, cuya forma correcta es idos en el sistema que conserva la forma vosotros".

-¿Por qué no se recomienda decir en cuyo caso?

"No es apropiado usar cuyo en secuencias en las que carece de valor posesivo (…) Se recomienda sustituirlo por tal, este o cambiar la redacción por una estructura diferente".

-Se oye a menudo la expresión a día de hoy. ¿Es correcta?

"No se recomienda su uso. En su lugar, puede usarse la forma simple hoy y, si se quiere intensificar el adverbio, el español dispone de expresiones complejas como hoy día, hoy por hoy, hoy en día".

-¿Está bien dicho Sube para arriba?

"Sí, aunque se trata de una expresión redundante. Estas expresiones: subir para arriba, bajar para abajo, entrar adentro, salir afuera, son admisibles en el uso oral y coloquial de la lengua, donde se utilizan generalmente con valor expresivo o enfático, pero debemos evitarlas en los textos escritos".

-¿Hay dequeísmo en Me alegro de que me hagas esa pregunta?

"No, es una oración perfectamente construida. Hay que tener en cuenta que la secuencia de que no siempre es incorrecta".

-¿Se puede decir de motu propio?

"No. En esa expresión hay dos errores; la forma correcta es motu proprio, sin la preposición de y con la forma latina proprio para el segundo elemento. Traducida literalmente, esta locución significa ‘con movimiento propio’, y se aplica en sentido metafórico para indicar que algo se realiza de forma voluntaria".

-¿Me voy pa mi casa es un vulgarismo o un coloquialismo?

"Depende. En la lengua hablada esa expresión habría que considerarla un coloquialismo (…) En el registro coloquial, por tanto, es posible decir pa en lugar de para. La expresión pa mi casa habría que considerarla un vulgarismo, en cambio, si el hablante utilizase siempre pa, independientemente del contexto en que se encuentre".

 

CONSEJOS PARA MANTENER UN ESCRITORIO ORDENADO

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http://educarete.byethost12.com

 

No es poco común (sobre todo para los que pasamos varias horas frente al PC, que el escritorio sobre el que trabajamos termine siendo, bueno, un desastre. Toneladas de papel, objetos que simplemente no deberían estar ahí y muchas otras cosas confabulan contra el orden que deberíamos mantener para evitar tener que estar buscando horas por, digamos, algo que necesitábamos.

 

– Ordenar el correo (el normal, nada de “correo electrónico”) y tirar la basura apenas llegue. A pesar de tener un organizador, es necesario procesar el correo a diario, para evitar acumula torres de papel.

 

– Deshacerse de sticky-notes, post its, y “papelitos”. Conseguir una libreta o cuadernillo, y utilizarla para tomar notas, números, direcciones, ideas, to-dos, etc.

 

– Utilizar o crear un archivo de material al que hacemos referencia continuamente, como números de teléfono, y mantenerlo accesible en un cajón.

 

– Programar en nuestra agenda tiempo para poder hacer un archivamiento.

 

– Añadir citas y demás a un diario, apenas lleguen.

 

– Cuando dejamos de trabajar en algo, dejarlo en su sitio hasta la próxima vez que trabajemos con él. No dejar proyectos terminados “a medias” en nuestro escritorio.

 

– Dejar sólo lo absolutamente necesario en el escritorio. Si no vamos a unir hojas con cinta adhesiva, dejarla fuera del escritorio. Si desean fotos personales en la oficina, dejar simplemente una en el escritorio o, mejor, colgarlas en la pared.

 

– Mantener un folder para material de lectura. Programar un tiempo regular para leerlo.

 

– Crear un archivo en donde poner objetos y trabajos pendientes.

 

– Crear una cita semanal para limpiar el escritorio, y esto incluye desempolvar y pulir. Uno puede estar menos dispuesto a desordenar un escritorio limpio y brillante.

 

VOCABULARIO DE LA FAMILIA

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Complete las frases con el léxico de la familia que encuentre en el siguiente ejercicio:

 

R

T

Q

A

B

U

E

L

A

B

J

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A

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C

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X

Q

Y

F

O

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G

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U

S

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N

E

H

A

Q

V

X

J

E

R

U

L

L

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M

Ñ

C

R

N

E

S

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T

I

I

E

V

M

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B

A

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A

Z

Y

U

T

R

D

B

N

A

P

H

Y

Z

O

W

A

Z

O

D

C

U

Ñ

A

D

A

P

N

X

S

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tu _________ es una de las dos personas que te ha engendrado.

Tu _________ es la mujer de tu hijo.

Tu _________ es el hijo de tus hijos.

Tu _________ es la hija de tus hermanos.

Tu _________ es la madre de tu padre o de tu madre.

Tu _________ es el hermano de tu padre o de tu madre.

Tu _________ es el padre de tu cónyuge.

Tu _________ es la hermana de tu cónyuge.

Tu _________ es el hijo de tus padres.

Tu _________ es el cónyuge de tu hija.

 

 

 

UNA LENGUA CAMBIANTE Y MÚLTIPLE

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Español de islas y tierra firme, deltas, pampas, cordilleras, selvas, costas ardientes, páramos desolados, subiendo hacia los volcanes y bajando hacia la mar, ningún otro idioma es dueño de un territorio tan vasto

Sergio Ramírez 26 OCT 2013 – 00:00 CET

http://elpais.com/elpais/2013/10/25/opinion/1382699960_000266.htmlimage

RAQUEL MARÍN

 

Al perder la palabra, perdemos la memoria. Para ser trasplantado hay que ser arrancado de las propias raíces, porque la lengua no es solamente una forma de expresión que uno pueda cambiar en la boca a mejor conveniencia, sino que es la vida misma, la historia, el pasado, y aún más que eso, el existir en función de los demás, porque la lengua sola de un individuo hablando en el desierto no tendría sentido, menos para un escritor, que si existe es porque alguien más comparte sus palabras, y las vuelve suyas. Según evocaba Miguel Ángel Asturias la tradición del pueblo quiché, el mismo pueblo que nos heredó la magia del Popol Vuh, aquel que habla en nombre de los demás es el Gran Lengua de su tribu. (…)

Soy un escritor de una lengua vasta, cambiante y múltiple, sin fronteras ni compartimientos, que en lugar de recogerse sobre sí misma se expande cada día, haciéndose más rica en la medida en que camina territorios, emigra, muta, se viste y de desviste, se mezcla, gana lo que puede otros idiomas, se aposenta, se queda, reemprende viaje y sigue andando, lengua caminante, revoltosa y entrometida, sorpresiva, maleable. Puedo volar toda una noche, de Managua a Buenos Aires, o de la ciudad de México a Los Ángeles, y siempre me estarán oyendo en mi español centroamericano.

Español de islas y tierra firme, deltas, pampas, cordilleras, selvas, costas ardientes, páramos desolados, subiendo hacia los volcanes y bajando hacia la mar salada, ningún otro idioma es dueño de un territorio tan vasto. Me oirán en la Patagonia, y en Ciudad Juárez, un continente de por medio, y en el Caribe de las Antillas Mayores, y en el arco del Golfo de México, y del otro lado del dilatado Atlántico también me oirán, y oiré, en tierras de Castilla, y en las de Extremadura, y en las de León, en las de Aragón. Y en Guinea Ecuatorial, y en el desierto saharaui. Nos oiremos, hablaremos. Sabremos de qué estamos hablando, porque en la lengua, somos idénticos, estamos ungidos por la misma gracia.

Augusto Roa Bastos es un híbrido del español y el guaraní, de otra manera no existiría Hijo de Hombre. La sintaxis quechua entra en la escritura de José María Arguedas, de otra manera no existiría Los ríos profundos. Sin la lengua yoruba, congo o mandinga y su profundo palpitar de tambores, no existiría Songoro Cosongo de Nicolás Guillén, ni Tuntún de pasa y grifería de Luis Palés Matos, y sin el quiché tampoco Hombres de Maíz de Miguel Ángel Asturias.

Aguas revueltas de ríos distintos, una sola en su vasta y caótica diversidad que ya del lado de los emigrantes hispanos a Estados Unidos, se vuelve más vasta y sigue nutriéndose y transformándose. Porque una lengua viva, que emigra, y no se queda enclaustrada en su propia casa, siempre lleva las de ganar.

Tendremos identidad mientras la busquemos y queramos encontrarnos en el otro

Cuando en América hablamos acerca de la identidad compartida, nuestro punto de partida, y de referencia común, es la lengua. No somos una identidad étnica, no somos una multitud homogénea, no somos una raza, somos muchas razas. La diversidad es lo que hace la identidad. Tendremos identidad mientras la busquemos y queramos encontrarnos en el otro. Pero somos una lengua, que tampoco es homogénea. La lengua desde la que vengo, y hacia la que voy, y que mientras se halla en movimiento, me lleva consigo de uno a otro territorio, territorios reales o territorios verbales.

Estratos geológicos superpuestos, palabras escondidas abajo, y encima la agobiante modernidad que trastoca los vocablos que buscan el cauce de las necesidades tecnológicas, porque quien no inventa tecnología tampoco inventa los términos de la tecnología, y entonces la lengua abre sus valvas para recibir esas palabras ajenas, y volverlas propias, el inglés como antes el árabe.

No puedo sentirme solo. No tengo mi lengua por cárcel, sino el reino sin límites de una incesante aventura, de Cervantes a García Márquez, de Góngora a Rubén Darío, de Alonso de Ercilla a Pablo Neruda, de Bernal Diaz del Castillo a Juan Rulfo, de Lope de Vega a Julio Cortázar, de Sor Juana a Xavier Villaurrutia, de Miguel Hernández a Ernesto Cardenal, del Inca Garcilaso a César Vallejo, de Pérez Galdós a Carlos Fuentes, de Rómulo Gallegos a Vargas Llosa, de García Lorca a José Emilio Pacheco.

Es nuestra lengua mojada. La que entra oculta a los Estados Unidos en los furgones de carga, hacinada en los techos de los vagones del tren de la muerte en viaje de Chiapas a Sonora, la que pasa debajo de las alambradas, la que traspasa el muro inteligente, la que burla los detectores infrarrojos, la que no se deja encandilar por los reflectores, la que huye de los perros de presa que saben oler pobreza y sudores, y de los cebados granjeros de Arizona convertidos en vigilantes armados de fusiles automáticos. Vigilante. Palabra ésa que, ironías de la lengua perseguida, le pertenece a ella misma.

Quien no inventa tecnología tampoco inventa los términos de la tecnología

Emigra desde tan lejos como Bolivia, el Perú y Ecuador, acampa en el río Suchiate esperando la noche para pasar a nado, siempre acosada a lo largo de su marcha temerosa hacia el otro río, el río Bravo, clandestina, y por tanto subversiva. Es la lengua de la pobreza, que cae bajo las balas de los Zetas en su camino, lengua triste y masacrada que sin embargo vuelve a despertar al nombrar cada vez al dolor y la miseria, pero también la esperanza.

Renace todos los días, se aclimata, camina. Cambia mientras camina. El español de la Tierra del Fuego y el de los salares del desierto de Atacama, el de las alturas de Machu Pichu y el de la tierras caliente de Michoacán, el español del valle del Cauca y los llanos de Apure, el español de la estrecha garganta pastoril iluminada por el fuego de los volcanes que es Centroamérica, el español campesino del Cibao dominicano y el insaciable español habanero, el español tapatío y el de los chilangos de la región más transparente del aire, y el del desierto de crudos espejismos de Sonora, el español de las dos Californias, el de las madreadas mexicanas en Los Ángeles, el de los murmullos de los inmigrantes ecuatorianos y bolivianos perseguidos en San Diego, el de los nicaragüenses que lloran de cabanga en San Francisco por su paisaje perdido, el de los tex-mex del Paso, el de los chicanos de Yuma. La raza. El español de los hondureños dejados desde antaño en las costas de Luisiana por los barcos bananeros de la Flota Blanca, el de la Florida de Ponce de León donde se habla en son cubano, el de los salvadoreños, los tristes más tristes del mundo de Roque Dalton, en las barriadas de Washington, el vasto e intrincado español de los dominicanos, y los puertorriqueños de Nueva York.

La lengua que se paraliza en la boca es una lengua muerta. Y el español es también en los Estados Unidos una lengua literaria, que es la otra manera de que una lengua viva sin riesgos de muerte. Una lengua de los escritores que han traspasado la frontera, o que han nacido en el territorio de Estados Unidos, y escriben en español. Unos hablan la lengua, otros la escriben, y estos son sus dos puntales vitales. Es un asunto verbal, no territorial. Una cultura híbrida, variada, y contradictoria, sorprendente y sorpresiva, que varía su sintaxis, que crea neologismos, que se aventura a inventar.

Quienes la hablan y quienes la escriben son protagonistas de esa invasión verbal que cada vez más tendrá consecuencias culturales. Consecuencias de dos vías, por supuesto, porque cuando las aguas de un idioma entran en las de otro, se produce siempre un fenómeno de mutuo enriquecimiento.

La lengua que gana nuevos códigos cerca del lenguaje digital, de los nuevos paradigmas de la comunicación, de los libros electrónicos, de las infinitas bibliotecas virtuales que estuvieron desde antes en la imaginación de Borges, y que gana modernidad mientras se adentra en el siglo veintiuno.

El Gran Lengua seguirá siendo el vocero de la tribu. El que tiene el don de la palabra y representa así a los que no tienen voz. El que alza la voz, es él mismo la lengua, la encarna, y se encarna en ella. Guarda y publica la memoria de las ocurrencias del pasado, inventa, imagina, interpreta, recrea, explica, y seduce con las palabras.

¿A qué otra cosa mejor puede aspirar un escritor, sino a ser lengua de una tribu tan variada y tan vasta?

Sergio Ramírez es escritor. Fragmento del discurso de inauguración del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que finalizó esta semana en Panamá.

 

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