Se entiende por exónimo la versión en el idioma local de un nombre geográfico en otro idioma. Ejemplos clásicos pueden ser Burdeos por Bordeaux, Londres por London o Turín por Torino. Por lo contrario, un endónimo es el nombre oficialmente reconocido de un lugar dentro de su propia jurisdicción.

clip_image001La mayor parte de los países tienen autoridades (ya sean nacionales o locales) encargadas de fijar los nombres geográficos dentro del propio país. Sin embargo, en general tales autoridades han aparecido sólo después de la Segunda Guerra Mundial y obtenido reconocimiento en los años setenta del siglo XX. A tal respecto, la ONU ha propiciado una serie de conferencias para la normalización de los nombres geográficos, que formula recomendaciones para proporcionar una nomenclatura geográfica única en todo el mundo. En su labor, dicha comisión se vio obligada a acuñar el término exónimo (que aún no ha sido recogido en el diccionario de la RAE), aceptando que existen exónimos tradicionales, firmemente arraigados, en los idiomas. Aunque los aceptan, recomiendan que para los nuevos nombres geográficos que se han venido creando (y los que se creen en el futuro), especialmente a consecuencia del transvase de territorios a raíz de la segunda guerra mundial y del rechazo a la tradición colonialista en el caso de los países que adquirieron por primera vez su independencia, no deben crearse nuevos exónimos y hay que utilizar el topónimo oficial.