Un verbo es irregular cuando en su conjugación altera las letras radicales o no respeta las desinencias que debían corresponderle, según los modelos regulares.

 

No deben considerarse irregularidades las modificaciones ortográficas que hayan de experimentar radical y desinencias en atención a los sonidos que han de representar. Así, por ejemplo, no son irregularidades las formas yo coja, del verbo coger; yo mezo, del verbo mecer; yo llegue, del verbo llegar; yo peque, del verbo pecar.

 

Por otra parte, es de observar, para el más fácil conocimiento de los verbos irregulares, que las irregularidades de estos vienen agrupadas, en razón de su origen, en tres series de tiempos que son los siguientes:

 

 

Grupo de los presentes

Presente de indicativo

Presente de subjuntivo

Presente de imperativo

Grupo del pretérito perfecto simple

y derivados

Pretérito perfecto simple

Pretérito imperfecto de subjuntivo

Futuro imperfecto de subjuntivo

Grupo del futuro

Futuro imperfecto de indicativo

Condicional

 

Cuando alguno de los tiempos de estas tres series se reconoce como irregular, también lo son los demás tiempos de la misma serie, con la misma irregularidad, así, si vemos que el presente de indicativo es irregular, también lo será el presente de subjuntivo y el presente de imperativo.