Los verbos pronominales son verbos que van unidos a un pronombre reflexivo de igual persona que el sujeto del verbo: marcharse, arrepentirse, avergonzarse, alegrarse, asombrarse, casarse, etc. A este grupo pertenecen los verbos exclusivamente pronominales, los reflexivos y los recíprocos.

 

Los verbos exclusivamente pronominales se conjugan obligatoriamente con un pronombre: arrepentirse, quejarse, jactarse, dignarse, etc. (no se puede decir yo arrepiento, él queja). No son reflexivos porque no es una acción que vuelva sobre el mismo sujeto, sino que se produce en el interior del sujeto. En estos verbos pronominales, el pronombre es un morfema constitutivo del verbo, no un complemento como en los verbos reflexivos.

 

Otras clases de verbos pronominales son:

Los verbos recíprocos son verbos que tienen por sujeto a dos o más personas, animales o cosas que ejercen una acción sobre los otros, al mismo tiempo que la reciben de ellos. Por ese motivo, sólo se conjugan en las tres personas del plural; jamás en singular: Los amigos se saludan. Nos tuteamos todos. Estos verbos se construyen como los reflexivos, y para no confundirlos con estos, a veces es necesario añadir ciertas locuciones para reforzar el matiz de reciprocidad: los unos a los otros, mutuamente, recíprocamente, los dos.

 

Los verbos reflexivos son verbos cuya acción se refleja o recae sobre el mismo sujeto que la realiza: Yo me lavo. Ella se peina. El sujeto y el objeto son la misma cosa. Para reconocer si el ‘se’ es reflexivo, basta con añadir al final de la oración "a sí mismo(s)", y si el significado de la oración no varía en absoluto, no queda duda de que el ‘se’ es reflexivo.

Ejemplo:

Rosita baña a sus hijos en la noche.

Me baño en la noche.

 

 

 

Sujeto

Verbo

C. Directo

C. Indirecto

 

—————>

 

Rosita

baña

a sus hijos

con agua tibia.

(Yo)* Me

Baño

(a mi mismo)*

con agua tibia.

 

<—————

 

 

La acción del verbo continua (—————>) y afecta al objeto directo.

La acción del verbo regresa (<—————) o permanece en el sujeto.


Como podemos ver, el pronombre reflexivo me’ sustituye al pronombre personal ‘yo’ y al objeto directo ‘a mí mismo’ del enunciado, ya que son "la misma persona".

 

Posición del pronombre en el enunciado

Presente

Me baño diariamente.

Me afeito en las mañanas.

Pasado

Ya se han ido.

Él se comió toda la comida.

Negativo

No nos divertimos.

¿No te gusta el teatro?

Imperativo

¡Levántate!

¡Vete!

Con estar + gerundio

Está lavándose las manos.

Estoy tomándome la presión.

 

 

 

 

VERBO BAÑARSE

Conjugación de los verbos reflexivos

Yo

Me

Baño

Te

Bañas

Él

Se

Baña

Nosotros

Nos

Bañamos

Vosotros

Os

Bañáis

Ellos

Se

Bañan

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VERBOS REFLEXIVOS Y/O RECÍPROCOS

Llamarse
Pintarse
Quedarse
Separarse
Sentarse
Usarse
Encontrarse

Afeitarse
Acordarse
Levantarse
Llevarse
Vestirse
Ducharse

Hablarse

Acostarse
Bañarse
Decirse
Despertarse
Divorciarse
Lavarse

Escribirse