clip_image002Categoría gramatical es una clasificación de las palabras según su tipo. Es una clasificación morfológica y no debemos confundirla con la función sintáctica que desempeña la palabra o grupo de palabras. La gramática tradicional distingue nueve partes de la oración:

SUSTANTIVOS. Son palabras que tienen función principal propia; nos sirven para nombrar seres o cosas. Se dividen en propios, cuando distinguen a una persona, cosa o entidad, de las demás de su misma especie o agrupación: Nerón, Juan, González, Guadalajara, Argentina, Mediterráneo, manzana; comunes, cuando se generalizan los elementos de una misma especie: niño, perro, país, río, fruta; concretos, cuando hablamos de una entidad real y palpable: silla, televisión, salón, casa; y abstractos, aquellos que se refieren a pensamientos o cualidades no palpables: paz, belleza, maldad, amor, rencor.

ADJETIVOS. Son palabras que modifican directamente al sustantivo. Se dividen en calificativos cuando agregan una cualidad: niño inteligente; lobo salvaje; éstos, a su vez, se dividen en explicativos y especificativos y determinativos, cuando limitan la extensión del sustantivo y se expresan a partir de pronombres (segundo año; pocas manzanas; algunas personas).

VERBOS. El verbo es, junto con el sustantivo, una categoría principal propia que funcionalmente indica acción. Desde el punto de vista sintáctico se dividen en copulativos, cuando se enlazan al sujeto con un predicado nominal: Juan está de vacaciones; María es inteligente; transitivos, cuando la acción del sujeto recae en un objeto directo (Daniel compra chocolates; Laura tiene hambre; intransitivos, responden a las preguntas ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?: el examen será el viernes; María fue al parque; reflexivos, cuando el sujeto y el objeto son la misma persona o cosa: Lucia se baña; recíprocos, indican reciprocidad: Laura y Miguel se aman; e impersonales, no hay sujeto que realice la acción, y por lo general, se usan en tercera persona: hace mucho frío; llueve todas las tardes.

ADVERBIOS. Son palabras que modifican al verbo, al adjetivo e, incluso, a otro adverbio; se dividen en adverbios de tiempo: hoy, ayer, mañana, ahora, antes, después, entonces, luego, tarde, temprano, pronto, cuando, siempre, nunca, jamás, ya, mientras, aún, todavía; lugar: aquí, ahí, allí, acá, allá, acullá, cerca, lejos, donde, adonde, dentro, fuera, arriba, abajo, adelante, encima, atrás; modo: bien, mal, como, cual, así, apenas, duro, despacio, alto, bajo, excepto, salvo, buenamente, malamente; cantidad: mucho, poco, muy, casi, harto, bastante, tanto, cuanto, nada; comparación: tan, más, menos, mejor, peor; afirmación: sí, cierto, ciertamente, verdaderamente, también.

ARTÍCULOS. Tienen la misma función que los adjetivos: modificar al sustantivo. Se dividen en definidos: el, la, los, las; e indefinidos: un, uno, una, unos, unas.

 

PRONOMBRES. Se trata de palabras que no tienen función propia; se caracterizan por sustituir al sustantivo sin representar a personas determinadas. Éstos se dividen en personales: yo, nosotros, nosotras, tú, ustedes, él, ella, ellos, ellas; demostrativos: este, ese, aquel; posesivos: mío, tuyo, suyo y relativos: que, quien, cual, cuyo.

PREPOSICIONES. Son unidades dependientes que sirven para modificar o complementar sustantivos, verbos, adjetivos y adverbios: la mochila de mi hermano; llegó desde Santiago; está con María; voy a la escuela. Las preposiciones en español son: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, sobre, tras.

CONJUNCIONES. Son unidades dependientes que sirven para enlazar palabras y frases: Juan y Pedro; la escuela o el trabajo; sustantivos: Chile y Brasil, adverbios: tarde como muchos; y verbos: compra y vende refacciones). Se dividen en copulativas: y, e, ni, que; disyuntivas: o, u; adversativas: pero, mas, que, sino; condicionales: si, como, con tal que, siempre que, dado que, ya que; causales: porque, pues, pues que, puesto que, supuesto que; comparativas: como, así, así como; finales: para que, porque, a fin de que y deductivas: con que, luego, pues, por consiguiente.

INTERJECCIONES. Se trata de sonidos articulados con los cuales expresamos algún estado de ánimo, admiración, dolor, alegría, entre otros, y que en su mayoría equivalen a una expresión comunicativa completa; mencionemos como ejemplo: ¡ay!, ¡uf!, ¡hey!, ¡guau!, ¡súper!, ¡bah!