clip_image002La expresión cantar las cuarenta tiene su origen en un juego de cartas tradicional,  actualmente se utiliza como sinónimo de reprimenda.

Cantar las cuarenta, o lo que es lo mismo, regañar o amonestar a alguien, sobre un asunto o polémica, de tal forma que constituye una reprimenda con acusaciones suficientes como para el regañado no defenderse, pues quien canta las cuarenta lo hace de manera vehemente, argumentando lo que piensa aunque el resultado sea ofensivo.

A todos en algún momento de nuestra vida alguien nos ha cantado las cuarenta. Motivos aparte, suele ser una expresión muy concurrida en la sociedad española, ya que su origen data de un juego tradicional de naipes español como es el tute, a pesar de que el origen del juego es italiano. Y es que en ese juego el jugador que logra el caballo y el rey del palo (oro, copa, espada y basto) de más valor atribuido al principio de la partida debe cantar en alto los 40 puntos obtenidos por tal jugada. De esa manera, durante el juego la expresión “te voy a cantar las cuarenta” se usaba también para amenazarse los jugadores los unos a los otros con la posibilidad de lograr la máxima jugada, llegando a nuestros tiempos como una amenaza a reprimenda, o reprimenda en sentido literal.