clip_image002 Decimos la frase “A rey muerto, rey puesto” para explicar que no hay ninguna persona imprescindible (tampoco un rey, que es muy importante). Todas las personas en el mundo pueden ser sustituidas por otras personas que van a hacer su trabajo igual de bien, o mejor.

– Si tú no quieres ir a trabajar mañana… yo voy a llamar a otra persona porque aquí nadie es imprescindible. A rey muerto, rey puesto.

– Es el mejor jugador del equipo… pero si no quiere jugar, no pasa nada porque podemos contratar a otro jugador. A rey muerto, rey puesto.