clip_image001Con el refrán a quien madruga Dios le ayuda no sólo queremos decir que a quien se levante pronto por la mañana le sonreirá la vida y tendrá un buen día, sino que en general, la vida le irá mejor a aquellos que no esperan al último momento para hacer las cosas, a aquellos que no se dejan vencer por la pereza, y en general a todos aquellos que son proactivos y que toman la iniciativa y se aventuran pronto a hacer las cosas.

Por ejemplo, quien madruga tiene más tiempo para hacer cosas a lo largo del día que el que se queda holgazaneando hasta el mediodía en la cama. El que primero llega a la playa tiene más sitio para elegir y puede escoger el mejor lugar para poner su toalla. El primero que llega a una tienda durante el periodo de rebajas es que el que tiene más posibilidad de encontrar alguna cosa que le guste y que sea de su talla. Es decir, a quien madruga Dios le ayuda.