clip_image002Se trata de una frase muy extendida en el lenguaje popular y de diversa aplicación. Generalmente, sirve para dar ánimo a una persona cuando atraviesa una situación difícil o cuando las cosas no salen como uno pretende. En este caso, el tiempo cobra un doble significado, pues puede tanto representar al clima como a la “magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos”, según la Real Academia Española. Al tratarse de un mal tiempo toma la forma de adversidad, a la que hay que enfrentar con optimismo y decisión, o sea, con buena cara.