clip_image001 Cuando alguien dice lo de a ojo de buen cubero se refiere a que se hace de forma aproximada, sin precisión exacta y sin usar ningún instrumento o herramienta de medición.

Pero ¿de dónde viene esta frase?

El cubero era quien hacía las cubas, las cuales antiguamente se hacían artesanalmente una a una, sin otra forma de medir su tamaño (capacidad) que con la habilidad y el “buen ojo” del cubero, quien como comprenderéis debía tener buena vista para poder calcular el tamaño de las distintas cubas para que fueran todas ellas más o menos iguales. Y así, cuando algo se hace “a ojo” (sin medir, sin usar ninguna herramienta de medición), se coge la comparación del ojo de buen cubero. Interesante, ¿verdad?

Cuba: Recipiente de madera, que sirve para contener agua, vino, aceite u otros líquidos. Se compone de duelas unidas y aseguradas con aros de hierro, madera, etc., y los extremos se cierran con tablas. También se hace modernamente de chapa metálica.