clip_image002Washington, 10 de septiembre (DPA). – El uso del idioma español en Estados Unidos ha entrado en la campaña para las elecciones presidenciales de 2016 tras las críticas del multimillonario Donald Trump a Jeb Bush por hablar español. Pero, si ganan los comicios Bush u otro de los candidatos bilingües, ¿se hablará español en la Casa Blanca?

Trump ha criticado al aspirante republicano Jeb Bush por alternar el inglés y el español en actos de campaña y ruedas de prensa, en vez de hablar sólo en inglés. "Me gusta Jeb. Es un hombre agradable. Pero debería dar ejemplo y hablar en inglés cuando está en Estados Unidos", dijo Trump a la web conservadora Breitbart News.

"Somos un país que habla inglés. Nos guste o no, así es como la gente se integra", añadió el magnate en una rueda de prensa en Nueva York, reavivando el viejo debate sobre si el inglés debería ser declarado en el ámbito federal como única lengua oficial de Estados Unidos, como abogan los partidarios del llamado "movimiento sólo inglés".

Bush, que está casado con una mexicana y que con su familia habla español, recordó a Trump que hablar ese idioma es "la realidad de Estados Unidos", un país cada vez más multicultural. En Estados Unidos viven 58 millones de hispanos, de los que 38 millones son hispanohablantes.

"Libertad es el derecho de poder hablar en cualquier idioma", recordó también en Facebook a Trump la candidata demócrata Hillary Clinton, consciente de que el voto latino será clave en los comicios de 2016.

"Las declaraciones de Trump reflejan un desiderátum que coincide poco con la realidad de este país", dijo a dpa Ignacio Olmos, director del Instituto Cervantes de Nueva York. Olmos explica que "Estados Unidos está evolucionando hacia lo que se llama técnicamente un bilingüismo funcional, es decir, un uso paralelo de las dos lenguas", lo que ya se puede ver en Florida, California, Nueva York e Illinois.

Bush no es el único que habla español. El senador republicano Marco Rubio, de origen cubano, es bilingüe. Rubio también suele alternar su lengua materna con el inglés en las ruedas de prensa. Y su contrincante, el senador Ted Cruz, también de origen cubano, habla, como muchos inmigrantes hispanos de segunda generación, "espanglish", una mezcla de inglés y español.

Si Rubio o Bush ganan las primarias republicanas y derrotan al candidato demócrata en las elecciones presidenciales en noviembre de 2016, el español entraría por la puerta grande en la Casa Blanca.

"Que se hable español en la Casa Blanca o no, no es un factor esencial de cara al desarrollo del español en Estados Unidos, que tiene una fuerza propia. Lo que es cierto es que sería un símbolo de una normalización a nivel político de lo que ya ocurre en muchas ciudades del país", añadió Olmos.

El español no sería la primera lengua extranjera que se hablaría en la Casa Blanca. Martin Van Buren (1837-1841), el octavo presidente de Estados Unidos, no tenía el inglés como lengua materna, siendo ésta el neerlandés. Van Buren creció en la comunidad neerlandesa de Kinderhook (Nueva York) y aprendió inglés en la escuela.

No obstante, menos de la mitad de los presidentes de Estados Unidos hablaban o escribían en otra lengua distinta del inglés. La mayoría de presidentes estadounidenses del siglo XVIII sabían latín porque lo estudiaron en el colegio.

Los presidentes John Adams (1797-1801) y James Garfield (marzo-septiembre de 1881) fueron profesores de latín y griego, mientras que James Madison (1825-1829) hablaba hebreo, James Monroe (1817-1825) dominaba el francés y Herbert Hoover (1929-1933) aprendió chino mandarín mientras trabajó como ingeniero en China.

Uno de los presidentes estadounidenses más políglotas fue Thomas Jefferson (1801-1809), que leía y escribía, además de en inglés, en griego, latín, francés, italiano y español. Y también hablaba varios idiomas (francés, neerlandés, latín, griego, alemán e italiano) el presidente John Quincy Adams (1825-1829).

Barack Obama, que aprendió un poco de indonesio cuando vivió de niño en Indonesia con su madre, ha hecho varios alegatos para que los niños estadounidenses aprendan idiomas, sobre todo español. "En vez de preocuparse de si los inmigrantes hablan inglés, ellos aprenderán inglés. Tiene que asegurarse que su hijo habla español", dijo Obama en 2008 cuando era candidato presidencial.

Olmos considera que el español es una lengua de futuro en Estados Unidos, no sólo por el gran número de hispanohablantes, sino por el interés de muchos angloamericanos en aprender español. "Muchísima gente lo ve como una oportunidad profesional, no sólo para hacer negocios con países hispanohablantes sino para hacer negocios dentro del propio Estados Unidos", explica el director del Cervantes de Nueva York.