CLAUDIO ARRAU LEÓN (1903 – 1991)

 

clip_image001Nació en Chillán el 6 de febrero de 1903. Desde muy niño, manifestó atracción por la música demostrando sus dotes como intérprete de piano, lo cual motivó a su madre a enseñarle las primeras lecciones. Aprendió a leer música muy tempranamente, ya a los tres años y medio interpretaba pasajes de Mozart. Su primer concierto lo realizó a la edad de 5 años en el Teatro Municipal de Chillán, ocasión en que ejecutó obras de Mozart, Beethoven y Schumann. Su hermana lo ayudaba a subirse a la silla y un carpintero le armó una caja y dos palos que le permitían alcanzar y emplear los pedales del piano. A los siete años, viajó a Santiago junto a su madre, ocasión en la que visitaron a diferentes parlamentarios dando a conocer las dotes musicales de Arrau. El presidente Montt lo invitó a tocar al palacio de La Moneda. Después de un memorable recital, el gobierno le otorgó una beca especial para que estudie en Alemania. Se radicó en Berlín con su familia y tomó clases con los maestros Waldemar Lutsch y Paul Schram. Sin embargo, ninguno de los dos satisface plenamente las expectativas del artista y, gracias a Rosita Renard, tomó contacto con Martin Krause, maestro del Conservatorio Stern y discípulo de Franz Liszt.

En 1915, a los 12 años de edad Arrau ya era un experimentado concertista, capaz de interpretar ‘Estudios de Ejecución Trascendental’ de Liszt, obra considerada por los expertos como una de las más complejas de ejecutar de todas las épocas. Ese mismo año, ganó el Gran Premio en un concurso organizado por la prestigiosa fábrica de pianos de Rudolph Ibach. Gracias a ello, puso recorrer Europa dando conciertos, siendo aclamado con entusiasmo por el público. Obtuvo a poco andar el Premio Liszt, diseñado por el compositor y pianista para el mejor intérprete de sus obras. La muerte del maestro Krause lo afectó profundamente y Arrau se resistía a reemplazarlo.

En 1920, a los 17 años, se presentó con gran éxito junto a la Filarmónica de Berlín. En 1921 viajó a Chile donde fue aclamado por una gran multitud. Regresó a Europa y continuó con sus conciertos. A los 22 años de edad retornó al Conservatorio Stern, esta vez como maestro. Su consagración definitiva llegó en 1927 cuando se le otorgó por unanimidad el Gran Premio Internacional de Piano, en Ginebra. Integraban el jurado músicos de la talla de Arthur Rubinstein y Alfred Cortot. En la década del treinta ofreció conciertos por todo el mundo, junto a destacados directores de orquesta, interpretando obras de Bach, Mozart, Schubert, Beethoven y Chopin. En 1938 se casó con la mezo-soprano Ruth Schneider, con quien tuvo tres hijos. En esa época Arrau efectuó alrededor de 150 presentaciones anuales en promedio. Con el ascenso de Hitler al poder se trasladó a Estados Unidos adoptando la ciudadanía de ese país aunque sin renunciar a la chilena.

En la década del 40 participó en conciertos en las principales ciudades de Estados Unidos y Canadá, junto a las orquestas más destacadas de esos países. En 1943 abrió en Nueva York la Academia Claudio Arrau. Junto a su colaborador chileno, Rafael de Silva, trabajó en la formación de talentos nacionales. Con ellos se formaron Alfonso Montecinos y Eddie Fischer, entre otros. En 1949 la Universidad de Chile le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa. Entre 1950 y 1980 fue ampliamente requerido por diversos sellos discográficos y grabó más de 400 discos.

El maestro recibió innumerables distinciones a lo largo de su carrera, entre las que destacan la medalla de Caballero de la Orden de las Artes y de las Letras, en Francia, la medalla Hans von Buelow de la Orquesta Filarmónica de Berlín, la Orden del Águila Azteca, concedida por el gobierno de México, la Legión de Honor en Francia, la Medalla Beethoven, en Nueva York. 1982 fue declarado el Año Arrau por los principales círculos musicales del mundo. Ese mismo año fue nombrado Comendador de la Orden de Santa Cecilia, en Roma, y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford. En 1983 recibió el Premio Mundial de la Música instaurado por las Naciones Unidas, y el Premio Nacional de Arte, en Chile.

Claudio Arrau murió en Muerzzusching, Austria, el 9 de junio de 1991. Sus restos fueron sepultados en Chillán, su ciudad natal. Es recordado como un músico e intérprete extremadamente talentoso, poseedor de una férrea disciplina de trabajo y una amplia cultura.