En español hay algunos verbos en que la acción recae sobre el propio sujeto. Se llaman verbos reflexivos.


El que recibe la acción es el propio sujeto. Ello no impide que pueda haber un complemento directo.


Algunos tienen ambos aspectos: reflexivo o no, y, curiosamente, muchos de estos verbos tienen relación con el cuidado personal:

Ejemplos:

Llamar – llamarse

Lavar – lavarse

Peinar – peinarse

Duchar – ducharse

Bañar – bañarse

Rascar – rascarse

Vestir – vestirse

Desnudar – desnudarse

Etc.

 

Ejemplo:
Me llamo Javier.

Llamo por teléfono.

Me lavo todas las mañanas.

Me lavo los dientes tres veces al día.

Lavo el coche cada domingo.

Me desnudo ante el espejo. a mí mismo

La madre desnuda al bebé para bañarlo. Complemento diferente al propio sujeto.

 

Otros, intransitivos se usan indiferentemente de manera reflexiva o no, sin que ello suponga un aporte especial.

Ejemplos:

Caer – caerse

Reír – reírse

Pasear – pasearse

Etc.

 

Persona

Pronombre

 

singular

Primera

me

Segunda

te

Tercera

se

plural

Primera

nos

Segunda

os

Tercera

se

 

LAVARSE

yo

Me

lavo

Te

lavas

él, ella, usted

Se

lava

nosotros, nosotras

Nos

lavamos

vosotros, vosotras

Os

laváis

ellos, ellas, ustedes

Se

lavan