SUPRESIÓN DE LA TILDE DIACRÍTICA EN LA CONJUNCIÓN DISYUNTIVA O ESCRITA ENTRE CIFRAS

Deja un comentario

RAE: Real Academia de la lengua española

http://www.rae.es/rae

 

Hasta ahora se venía recomendando escribir con tilde la conjunción disyuntiva o cuando aparecía entre dos cifras, a fin de evitar que pudiera confundirse con el cero. Este uso de la tilde diacrítica no está justificado desde el punto de vista prosódico, puesto que la conjunción o es átona (se pronuncia sin acento) y tampoco se justifica desde el punto de vista gráfico, ya que tanto en la escritura mecánica como en la manual los espacios en blanco a ambos lados de la conjunción y su diferente forma y menor altura que el cero evitan suficientemente que ambos signos puedan confundirse (1 o 2, frente a 102). Por lo tanto, a partir de este momento, la conjunción o se escribirá siempre sin tilde, como corresponde a su condición de palabra monosílaba átona, con independencia de que aparezca entre palabras, cifras o signos: ¿Quieres té o café?; Terminaré dentro de 3 o 4 días; Escriba los signos + o – en la casilla correspondiente.

 

ACENTO DIACRÍTICO

Deja un comentario

Completa las frases con una de las opciones entre paréntesis:

 

El acento diacrítico o tilde diacrítica, consiste en, mediante una tilde, diferenciar palabras que se escriben y pronuncian igual, pero tienen distinto significado.

 

En esta categoría caen, por ejemplo, las palabras monosílabas, que por regla sabemos que no se acentúan.

 

_____ casa está al final de esta calle a la derecha (mi / mí).

_____ tienes un ordenador de última gama (Tu / Tú).

¿Quién tiene razón? ¿ _____ o yo? (el / él).

Mis padres _____ acuestan a las doce de la noche (se / sé).

La carta que hay en el buzón es para _____ (mi / mí).

_____ hermana es muy guapa; se parece mucho a _____ madre (mi / mí).

—¿Has estado alguna vez en España?

—_____, el año pasado en agosto (Si / Sí).

_____ tienes sed bebe calimocho (Si / Sí).

—¿Cómo _____ llama aquel chico que conocimos en Zaragoza?

—No lo _____, no me acuerdo (se / sé).

_____ coche de mi padre es de color rojo metalizado (El / Él).

EL ACENTO DIACRÍTICO

Deja un comentario

 

El acento diacrítico sirve para diferenciar palabras que se escriben de la misma forma pero tienen significados diferentes. Es decir, es la que permite distinguir palabras con idéntica forma, escritas con las mismas letras, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes.

 

Sin tilde o acento diacrítico

 

Con tilde o acento diacrítico

de

Preposición. Ejemplos: un vestido de seda; Iros de aquí.

Del verbo dar. Ejemplos: dé usted las gracias; Quiero que me dé este regalo.

el

Artículo: Ejemplo: el soldado ya ha llegado.

él

Pronombre personal. Ejemplos: me lo dijo él; Él no quiere dar su brazo a torcer.

mas

Conjunción adversativa. Ejemplos: quiso convencerlo, mas fue imposible; Lo sabía, mas no nos quiso decir nada.

más

Adverbio de cantidad. Ejemplos: hablas más, despacio; Dos más cinco son siete.

mi

- Posesivo. Ejemplo: Te invito a mi casa.
- Sustantivo como "nota musical". Ejemplo: el mi ha sonado fatal.

Pronombre personal. Ejemplos: a mí me gusta el fútbol; ¿Tienes algo para mí?

se

Pronombre personal. Ejemplo: se comió todo el cocido.

Forma del verbo ser o saber. Ejemplo: yo no sé nada; Sé buenos con ellos, por favor.

si

Conjunción condicional. Ejemplos: Si llueve no saldremos; Todavía no sé si iré.
Sustantivo como "nota musical". Ejemplo: una composición en si bemol.

Adverbio de afirmación o pronombre personal reflexivo. Ejemplos: ¡sí, quiero! ; Solo habla de sí mismo.

te

Pronombre Personal. Ejemplos: te lo regalo; Te he comprado unos guantes.

Sustantivo (bebida). Ejemplo: toma una taza de té.

tu

Posesivo. Ejemplo: dame tu abrigo.

Pronombre personal. Ejemplo: tú siempre dices la verdad.

 

 

 

El acento en palabras compuestas

 

A efectos de acentuación gráfica, encontramos los siguientes casos:


a) Palabras compuestas sin guion. Si la palabra compuesta procede de dos o más palabras que se escriben sin guion, solo se coloca el acento en la segunda, en caso de que le corresponda llevarla. La primera palabra no lleva acento ortográfico (aunque la llevara cuando era simple). Ejemplos: decimoséptimo, tiovivo, asimismo, traspiés, videojuego, tiralíneas, cortafríos.


b) Palabras compuestas con guion. En los compuestos de dos o más adjetivos con guion, cada elemento conservará la acentuación fonética y ortográfica que le corresponde. Ejemplos: histórico-artístico, franco-alemán, físico-químico, económico-social, lógico-matemática.


c) Antropónimos compuestos. Los nombres propios de persona que se combinan entre sí para formar un antropónimo compuesto se escriben normalmente separados y sin guion intermedio. Aunque en la pronunciación solo suele ser tónico el segundo nombre, ambos conservan su acentuación gráfica independiente: José Luis, María José.


d) Numerales formados por varias palabras. Conservan la acentuación gráfica que corresponde a cada una de las palabras que los componen, con independencia de que, en su pronunciación, la primera de ellas sea normalmente átona: veintidós mil, cuarenta y seis, vigésimo séptimo. En los casos de los ordinales compuestos, los correspondientes a la primera y a la segunda decena se pueden escribir en una o en dos palabras, siendo hoy mayoritaria la grafía simple (decimotercero, decimocuarto, vigesimoprimero, vigesimoctavo, etc.). A partir de la tercera decena solo se emplean las grafías complejas (trigésimo primero, cuadragésimo segundo, quincuagésimo tercero, etc.). Si el ordinal se escribe en dos palabras, el primer elemento mantiene el acento que le corresponde como palabra independiente: vigésimo segundo; pero si se escribe en una sola palabra, el ordinal no debe llevar tilde, pues no le corresponde llevarla según las reglas de acentuación: vigesimosegundo (no vigésimosegundo).


e) Adverbios terminados en -mente. Constituye una excepción a la regla general, de tal forma, que si el adjetivo tenía tilde en su forma simple, la mantiene en el mismo lugar. Ejemplos: comúnmente, cortésmente, tímidamente, últimamente, difícilmente, ágilmente, fielmente.


f) Palabras compuestas por una forma verbal con tilde y un pronombre enclítico. Las formas verbales con algunos pronombres personales (me, te, se, nos, os, lo, los, la, las, le, les) llevan tilde o no de acuerdo con las normas generales de acentuación. Ejemplos: cayose, pidiole, estate (casos todos de palabras llanas terminadas en vocal); mírame, dámelo, antójasele, habiéndosenos (casos de palabras esdrújulas y sobresdrújulas). Las palabras de este tipo que ya no funcionan como verbos, así como las compuestas por verbo más pronombre enclítico más complemento, siguen también, en cuanto al uso del acento, las normas generales. Ejemplos: acabose, sabelotodo, metomentodo.


A diferencia de lo establecido en normas ortográficas anteriores, a partir de la Ortografía académica de 1999 las formas verbales con enclíticos deben acentuarse gráficamente siguiendo las reglas de acentuación; así, formas como estate, suponlo, deles, deme se escriben ahora sin tilde por ser palabras llanas terminadas en vocal o en -s, mientras que déselo, léela, fíjate llevan tilde por ser esdrújulas, y oídme, salíos, reírte, por contener un hiato de vocal cerrada tónica y vocal abierta átona.


g) Palabras compuestas por una forma verbal sin tilde con uno o varios pronombres enclíticos. El resultado es una palabra esdrújula o sobresdrújula con tilde. Ejemplos: entrégaselo, dáselo, mírame, antójasele, llévenselo.

 

Tilde diacrítica en los pronombres demostrativos

 

Los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales pueden funcionar como pronombre (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), son voces que no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por ser bisílabas llanas terminas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

 

No obstante, las reglas ortográficas venían prescindiendo el uso diacrítico de el acento en los pronombres demostrativos para distinguirlos de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes:

 

¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquellos es el sujeto de la oración), frente a ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompañan al sustantivo libros); Encontraron aquellos olivos (aquellos acompaña a olivos), Encontraron aquéllos olivos (=aquéllos (sujeto) encontraron olivos). Sin embargo, puesto que ese empleo tradicional de el acento diacrítica no opone en estos casos formas tónicas otras átonas formalmente idénticas (requisito prosódico que justifica el empleo de el acento diacrítica), ya que tanto los determinantes demostrativos como los pronombres demostrativos, a partir de ahora y tras la publicación de la nueva Ortografía de la lengua española se podrá prescindir de el acento en estas formas incluso en casos de doble interpretación.

 

Por último, conviene recordar que las formas neutras de los demostrativos, es decir las palabras esto, eso y aquello, que solo pueden funcionar como pronombres porque nunca pueden acompañar a un sustantivo y como nunca pueden confundirse nunca con determinativos, se escriben sin tilde: Eso no es cierto; No entiendo esto.

 

Tilde diacrítica en interrogativos y exclamativos

 

Las palabras adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién, que tienen valor interrogativo o exclamativo, son tónicas y llevan tilde diacrítica. Introducen enunciados directamente interrogativos o exclamativos: ¿Adónde vamos?; ¡Cómo te has puesto!; ¡Qué suerte has tenido!; ¿De quién ha sido la idea?
También se escriben con tilde cuando introducen oraciones interrogativas o exclamativas indirectas. Ejemplos: Pregúntales dónde está el ayuntamiento; No tenían qué comer; Imagínate cómo habrá crecido que no lo reconocí; Verá usted que calor hace fuera. Además, pueden funcionar como sustantivos: Se propuso averiguar el cómo, el cuándo y el dónde de aquellos sucesos.


Estas mismas palabras son átonas -salvo cual, que es siempre tónico cuando va precedido de artículo- cuando funcionan como relativos o como conjunciones y, por consiguiente, se escriben sin tilde: El lugar adonde vamos te gustará; Quien mal anda, mal acaba; El que lo sepa que lo diga.

 

Casos especiales en la colocación de el acento

 

1º. ACENTUACIÓN DE PALABRAS MAYÚSCULAS. Las mayúsculas, tanto si se trata de iniciales como si se integran en una palabra escrita enteramente en mayúscula, llevan tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación. Ejemplos: África, PERÚ, Bogotá. No se acentúan, sin embargo, las mayúsculas que forman parte de las siglas.
2º. ACENTUACIÓN DE PALABRAS DE ORIGEN LATINO. Las palabras y expresiones latinas usadas en nuestra lengua se acentuarán gráficamente de acuerdo con las reglas generales del español. Ejemplos: alma máter, accésit, ídem, cuórum, currículum.
3º. ACENTUACIÓN DE PALABRAS LATINAS USADAS EN EL NOMBRE CIENTÍFICO DE LAS CATEGORÍAS TAXONÓMICAS DE ANIMALES Y PLANTAS (ESPECIE, GÉNERO, FAMILIA, ETC.)
Se escriben siempre sin tilde, por tratarse de nomenclaturas de uso internacional: Rana sphenocephala, Quercus ilex, familia Pongidae.


4º. ACENTUACIÓN DE PALABRAS EXTRANJERAS. Si se trata de voces ya incorporadas a nuestra lengua o adaptadas completamente a su pronunciación o escritura llevarán tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación del español. Ejemplos: búnker, París, gánster, sándwich.


Las palabras de otros idiomas que conservan su grafía original se escriben entre comillas o en cursiva y no se utilizarán ningún acento que no exista en el idioma a que pertenecen. Ejemplos: Cézanne, prêt-à-porter.


5º. EL ACENTO DIACRÍTICA EN EL ADVERBIO SOLO. La palabra solo puede ser un adjetivo o un adverbio. Ahora bien, independientemente de su condición, al tratarse de una palabra llana terminada en vocal debe escribirse sin tilde, según determinan las reglas generales de acentuación. Ejemplos:
Como adjetivo: A mi hermano le encanta estar solo.


Como adverbio: Solo tomaré un refresco.


El problema se presentaba en muy pocas ocasiones, y concretamente cuando en un enunciado la palabra solo podía entenderse como adverbio y como adjetivo a la hora de poner el acento diacrítica, y claro, nos encontrábamos, a veces, ante una ambigüedad por el sentido de la frase. Ahora debemos resolverlo siguiendo la nueva Ortografía de la lengua española de 2010 y no tildar el adverbio solo. Así pues con la publicación de las nuevas normas se podrá prescindir de el acento en estas formas incluso en casos de doble interpretación («voy solo al cine»).


6.º AÚN/AUN. Este adverbio oscila en su pronunciación entre el hiato [a - ún] y el diptongo [aun], dependiendo de diferentes factores, de ahí que es preferible considerarla un caso más de tilde diacrítica.


La palabra aún lleva tilde cuando puede sustituirse por todavía.

Ejemplos: aún es joven; No ha llegado aún.

La palabra aun va sin tilde cuando se utiliza con el mismo significado que hasta, también, incluso (o siquiera, con la negación ni). Ejemplos: Aun llegando tarde conseguí puntuar; Aprobaron todos, aun los que no estudian nunca.


Cuando la palabra aun tiene sentido concesivo, tanto en la locución conjuntiva aun cuando, como si va seguida de un adverbio o de un gerundio, se escribe sin tilde: Aun cuando no lo pidas [= aunque no lo pidas], te lo darán; Me esmeraré, pero aún así [=aunque sea así], él no quedará satisfecho.

 

Algunos ejemplos de acentuaciones dobles de las palabras más conocidas

 
(la RAE prefiere las palabras que aparecen en primer lugar)

.

Existe un reducido número de palabras que presentan más de una acentuación prosódica, es decir, que pueden pronunciarse hoy de varias formas, sin dejar de ser la misma palabra, esto es, sin que ese cambio en la sílaba sobre la que recae el acento lleve asociado ningún cambio en el valor semántico o referencial del término. Así pues, esta circunstancia da lugar a la existencia de varias grafías para una misma palabra desde el punto de vista acentual, como ocurre en rubeola o rubéola, maniaco o maníaco, Kósovo o Kosovo. En estos casos, quien escribe deberá elegir la grafía que refleje la acentuación prosódica con la que articula el término en la lengua oral.

aeróbic

aerobic

aerostato

aeróstato

afrodisíaco

afrodisiaco

alvéolo

alveolo

amoniaco

amoníaco

atmósfera

atmosfera

austriaco

austríaco

balaustre

balaústre

bereber

beréber

cantiga

cántiga

cardíaco

cardiaco

celíaco

celiaco

celtíbero

celtibero

cenit

cénit

chófer

chofer

cóctel

coctel

demoníaco

demoniaco

dinamo

dínamo

electrolisis

electrólisis

élite

elite

elixir

elíxir

exegesis

exégesis

exegeta

exégeta

fútbol

futbol

gladiolo

gladíolo

hemiplejia

hemiplejía

hipocondríaco

hipocondriaco

ibero

íbero

icono

ícono

ilíaco

iliaco

isóbara

isobara

isotopo

isótopo

maníaco

maniaco

médula

medula

meteoro

metéoro

misil

mísil

naíf

naif

olé

ole

olimpiada

olimpíada

omóplato

omoplato

orgía

orgia

pabilo

pábilo

paradisíaco

paradiasiaco

paraplejia

paraplejía

pecíolo

peciolo

período

periodo

pelícano

pelicano

pentagrama

pentágrama

polígloto

poligloto

pudin

pudín

quiromancia

quiromancía

raíl

rail

ranglán

ranglan

reptil

réptil

resoli

resolí

reuma

reúma

rubeola

rubéola

Rumanía

Rumania

tetraplejia

tetraplejía

tortícolis

torticolis

triglifo

tríglifo

utopía

utopia

varice

várice

zodiaco

zodíaco

 

 

ACENTO DIACRÍTICO

Deja un comentario

Pronombres Demostrativos                Pronombres Demostrativos

con función sustantiva                       con función adjetiva                           

Éste, ésta, éstos, éstas,                      este, esta, estos, estas,

Ése, ésa, ésos, ésas,                           ese, esa, esos, esas,

Aquél, aquéllos,                                 aquel, aquellos,

Aquélla, aquéllas.                               Aquella, aquellas.

Ejemplos:

Éste dice que no quiere ir.                     Ese señor que vive al lado está enojado contigo.

Ése tiene cinco libros.                           Aquel señor es muy educado.

Mas, en los ejemplos anteriores, no es preciso que a las palabras éste y ése se les coloque acento, ya que no existe riesgo de anfibología (ambigüedad) como en la oración siguiente, donde sí tiene que llevarlo.

Éste dice que no quiere comprar este libro.

PRONOMBRES INTERROGATIVOS    PRONOMBRES RELATIVOS

Y EXCLAMATIVOS                                                                                                  

 

Qué, quién, cuál, cuánto.                    que, quien, cual, cuanto.

Ejemplos:

¿Quién llegó?                                      El actúa como quien tiene la razón.

¿Cuál es más bonita?                          Andaba armado cual un policía.

ADVERBIOS INTERROGATIVOS      ADVERBIOS RELATIVOS                       

Dónde, cuándo, cómo.                        Donde, cuando, como.

¿Dónde vas a estar esta mañana?       Ese lugar donde vas a ir es muy lejos.

¿Cuándo vas a venir?                          Cuando esté desocupado.

EL ACENTO DIACRÍTICO

Deja un comentario

EL ACENTO DIACRÍTICO (Del griego. Significa que distingue) Se llama así al acento que se coloca sobre ciertas palabras para distinguirlas de otras con significado diferente.

Monosílabos: Por regla general los monosílabos no se acentúan, excepto en los siguientes casos:

Más: (adverbio de cantidad) Quiero más leche.

Mas: (conjunción adverbial con significado de pero) Pagan bien, mas no es bueno. Pagan bien, pero no es bueno.

Tú: (pronombre personal) Es necesario que seas tú.

Tu: (adjetivo posesivo) Dale tu dinero.

Él: (pronombre personal) Él llegó temprano hoy.

El: (artículo definido) El tarro de leche está lleno.

Mí: (pronombre personal) Todo esto es para mí.

Mi: (adjetivo posesivo) Por favor, trae mi cuaderno.

Mi: (nota musical) Sí: (adverbio de afirmación) Él sí quería ir al cine.

Sí: (pronombre reflexivo) Después de un momento volvió en sí.

Si: (conjunción condicional) Vendrán si quiero.

Si: (nota musical)

Dé: (del verbo dar) Usted, dé todo lo que tiene.

De: (preposición) Yo soy de Chile.

Sé: (de los verbos saber y ser) Yo no sé mucho. Sé un poco más educado.

Se: (pronombre personal reflexivo) Él se fue hoy en la mañana.

Té: (sustantivo) Los chinos hacen una ceremonia para tomar té.

Te: (pronombre personal) ¡hola Juan!, te traje el libro.

Aún: (adverbio de tiempo con significado de todavía) ¿Aún no ha venido? 

Aun: (adverbio de cantidad con significado de incluso) Aun él podía hacerlo.

Sólo: (adverbio equivalente a solamente) Sólo me quieres de compañía.

Solo: (adjetivo con significado de sin compañía) No es necesario que vayas solo.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.599 seguidores

%d personas les gusta esto: