Bolivia es una clara expresión de la revalorización de las culturas precolombinas y una demostración de la capacidad de los pueblos de conservar la riqueza patrimonial etnográfica y la biodiversidad ecológica que existe en su variado territorio, desde la Amazonía tropical  hasta Los Andes.

El artículo primero de la Constitución Política del Estado define al país como una nación pluricultural y multiétnica, rescatando jurídica y constitucionalmente la razón del ser boliviano, que desde los períodos colonial y republicano trata de encontrar una verdadera identidad histórica y cultural que le dé nombre, le configure y muestre al mundo como una nación consolidada.

Tres regiones geográficas son la cuna de esa pluriculturidad, expresada por diversas etnias cuyo mestizaje desde tiempos de la colonia, cimentaron la identidad regional que todos ostentamos como bolivianos. 

En la  región andina (Cordillera Occidental) las culturas aymara y quechua, descendientes de otras desaparecidas (Urus, Callahuayas, etc.) muestran en su lengua, folklore, vestimenta y costumbres toda la riqueza vernacular andina.

En los valles la cultura quechua asentó sus bases sobre  otras, como las Yampara y Charcas, con su peculiar lengua, su alegre música y extraordinarios bailes y comida deliciosa.

En la llanura oriental o amazónica, la cultura guaraní, en el centro la chiquitana, y al norte, una gran variedad de lenguas de la familia arawak, donde nace el mojeño, baure, canichana, cayubaba, movima, itonama, yucarés, chimanes y más al norte las tacanas, araonas y pacahuaras, entre otras.

Sin embargo, es la lengua castellana o idioma español, el denominador lingüístico común que nos relaciona e integra con el mundo.

La identidad cultural de los pueblos, que constituye un proceso de transformación permanente, conserva su raíz original, su esencia íntima y prevalece en Bolivia, en mayor grado que en cualquier otro país del mundo, pese a los embates de la modernidad.

La música y el folklore, las costumbres, la comida, los vestidos, el lenguaje oral y las tradiciones más caracterizadas subyacen a la "globalización" de las culturas.

Luego de una desmedida europeización de la cultura americana en el siglo pasado y comienzos del presente, en la que la nuestra, obviamente, está involucrada en las expresiones culturales y artísticas de nuestras elites mestizas, pareciera que la hora de América Latina ha llegado. Y es así que somos y estamos como latinoamericanos en todos los campos del escenario de la cultura mundial: las artes plásticas la literatura, el deporte, la cerámica, el turismo, la moda, etc.

El redescubrimiento de las culturas autóctonas de América en el segundo lustro del presente siglo, lleva en su impronta una revalorización de esas culturas.

La pluriculturidad de Bolivia, expresada por su multietnicidad, es plenamente asumida por las manifestaciones populares en todos los ámbitos de la vida cultural.

La conciencia colectiva que permanece inalterable a pesar de los embates de la llamada globalización y la modernidad en la economía, la sociedad y la cultura, es el verdadero baluarte de lo cultural – nacional, capaz de reelaborar sus propias estrategias, de encausar sus políticas fundamentales de derechos ciudadanos a la vida y al goce de su entorno natural, que sería trunco sin el derecho a la cultura, de acuerdo a sus más caros  valores tradicionales e históricos.

Literatura

Bolivia cuenta con destacados poetas, ensayistas e historiadores y la narrativa no se queda atrás; tiene óptimos valores. También el teatro y el cine son cultivados y se difunde en varias salas del país.

Tomando en cuenta el número de habitantes, este pequeño país debe ser considerado como uno de los que más libros produce.

Música

Es imposible sustraerse de una realidad, Bolivia atesora el más rico y puro folklore nativo de Sur América. La música autóctona trae consigo la herencia legada por las antiguas culturas que allí habitaron.

La música boliviana tiene una amplia difusión en el mundo entero, genéricamente se denomina "música andina", lo que ha permitido en muchos casos, que los países vecinos traten de apropiarse de ella.

El patrimonio cultural boliviano

El Patrimonio Cultural de la Nación está constituido por todos los bienes culturales intangibles y tangibles, tanto muebles como inmuebles, encontrados y/o producidos en el territorio nacional, como producto individual o colectivo, que como testimonio de creación humana material o inmaterial artística, científica, arqueológica, urbanística, documental o técnica que sean susceptibles de una declaración de este carácter.

El Estado boliviano reconoce la conformación pluricultural, multiétnica y plurilingüe de la Nación; y consagra los principios de interculturalidad, interinstitucionalidad y participación social como pilares de la conservación integrada del Patrimonio Cultural de la Nación.

El Estado boliviano tiene como una de sus más altas funciones, la protección con equidad del patrimonio tangible e intangible de todas las culturas que se desarrollan en el territorio nacional y que conforman el Patrimonio Cultural de la Nación; y promueve el reconocimiento, rescate, recreación, preservación, conservación integrada, acceso y difusión del patrimonio cultural como un derecho de los bolivianos.

Patrimonios de la Humanidad – UNESCO

Medicina Tradicional Kallawaya

La Medicina y la Cultura Kallawaya son baluartes excepcionales desde el punto de vista antropológico y lingüístico, así como en términos de la historia de los Andes y de la medicina. Representan un conjunto coherente de creencias, mitos, rituales, valores y expresiones artísticas que proporcionan una original visión del mundo.

Potosí

La riqueza de su arquitectura y su ingeniería colonial y republicana hizo que la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) inscribiera el nombre de Potosí en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1988.

Sucre

La Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), incluyó a la ciudad de Sucre en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1991, en razón de su excepcional valor universal y recomendó que su conservación sea responsabilidad de la humanidad entera

Samaipata

Situado a 118 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz, provincia Florida, sobre el camino a Cochabamba, Samaipata es una montaña de roca arenisca cuarzosa de color rojizo, que tiene unos 250 metros de largo y 60 metros de ancho, alineado en dirección este-oeste. Sobre la superficie, consolidada en un sólo bloque, los precolombinos esculpieron y tallaron plumas, jaguares, suris y serpientes. Hicieron escalinatas y asientos pareados (cuadrangulares y triangulares).

Misiones de Chiquitos

Las Misiones Jesuíticas de Santa Cruz fueron declaradas por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Patrimonio Cultural de la Humanidad el año de 1990.

Desde ese año, los nombres de las siguientes seis reducciones religiosas están inscritas en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad: San Javier, Concepción, San Miguel, San Rafael, San José y Santa Ana.

Su importancia histórico-cultural se debe a las extraordinarias obras musicales y los monumentos religiosos de singular belleza arquitectónica, trabajadas entre los siglos XVII y XVIII por los nativos reunidos por los jesuitas en las reducciones religiosas.

Tiwanaku

El sitio arqueológico de Tiwanaku, Centro Espiritual y político de la cultura tiwanakota, fue inscrito por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad el año 2000,

Esta declaración obedeció al excepcional valor arqueológico y cultural que poseen las ruinas líticas de la ciudad de Tiwanaku, desde donde un grupo humano contribuyó decisivamente en la investigación y desarrollo de tecnologías de construcción, agricultura, crianza de ganado, tejido de fibras vegetales y animales, etc.

Carnaval de Oruro

El Carnaval de Oruro fue declarado por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Obra Maestra del Patrimonio Intangible y Oral de la Humanidad en el año 2001, debido a la importancia religiosa y cultural de las danzas representadas el sábado de carnaval.

El historiador Augusto Beltrán Heredia considera que el Carnaval de Oruro es único en el mundo por su sentido religioso: proveniente del mundo autóctono andino y el cristianismo traído por los conquistadores españoles.

Parque Noel Kempff Mercado

El Parque Noel Kempff Mercado es el primer y único sitio natural del país declarado por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Patrimonio Natural de la Humanidad.

Se extiende sobre 15.234 kilómetros cuadrados de la provincia cruceña de Velasco y la beniana de Itenez. Es un área fronteriza a los estados brasileños de Rondonia y Mato Grosso.

Tiene una rica diversidad de ambientes naturales, clasificados en cinco tipos de ecosistemas: bosque siempre verde de tierras altas, bosque seco, sabana de tierras altas, humedal de sabana, humedal de bosque

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